JURASSIC PARK
¡Bienvenido al JPForum en español! aqui puedes compartir tus opiniones sobre Jurassic Park y hablar de temas que te interesen,tambien tenemos una seccion para hablar del juego "Jurassic Park Operation Genesis" solo tienes que registrarte,totalmente gratuito,y leer las reglas del foro para una mejor estancia.
Diviertanse.

JURASSIC PARK

¡Entra y comparte sobre Jurassic Park, dinosaurios y mas!
 
ÍndicePortalFAQBuscarGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse

Últimos temas
Palabras claves
tiranosaurio stegosaurus world juegos jpog carnotaurus spinosaurus mesozoica trucos jugar Park dino nublar Operation skin como dinosaurios mods Genesis Novels Indominus jurassic deinonychus allosaurus isla juego
¿Quién está en línea?
En total hay 12 usuarios en línea: 2 Registrados, 0 Ocultos y 10 Invitados :: 1 Motor de búsqueda

jpog2000, Spinosaurus marocannus

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 218 el Miér 10 Ene 2018, 3:25 pm.

Comparte | 
 

 Máscara de Venganza

Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4
AutorMensaje
DinoRevolutionFan
Tyrannosaurus Adulto
Tyrannosaurus Adulto
avatar

Mensajes : 1352
Fecha de inscripción : 22/11/2011
Edad : 17
Localización : Nostromo

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Lun 18 Abr 2016, 10:35 pm

Podría ir tras él las pisadas de dos jovenes allosaurus, subiendo las escaleras a paso lento. A sus lados los guardias marchaban, todos caminando a su vez, con una disciplina impecable.

-¡Todos saluden a Cara Cortada, Rey sin Nombre, Señor regente del Sur! -anunció un heraldo.

Se encontraba ya por fin en la almena, tan grande y ancha que cabian tres filas de soldados en ella, debajo suya se encontraba la puerta de piedra, reforzada. Y desde allí arriba veia el poderio de la ciudad: Nueva Fuego.

No pudo evitar esbozar una sonrisa cuando se encontró ante su ejercito, todos habian acuido a ver a su señor, portando los estandartes, gritando su nombre eufóricos. Los obreros estaban allí tambien, liderados por el Rey Dragón, que se habia puesto su armadura de hierro oxidado "-¿de has sacado esa mierda?" le habia preguntado Cara Cortada "esta mierda me ha salvado la vida en varias ocasiones" habia respondido Roca orgulloso. Aunque Cara Cortada sabia que esa chatarra tenia los días contados.

Se acercó a ellos, todos tuvieron que alzar la mirada, los dos allosaurus se colocaron a sus lados y rujieron.

-Pueblo mío -empezó Cara Cortada- me llena de orgullo y sastisfacción, je je je, anunciar que Nueva Fuego será pronto habitable, queridos soldados míos, aquellos que me sirvan bien podrán vivir con sus familias en las viviendas de honor...

Los soldados aplaudieron y rujieron

-...y aquellos que me sirvan aun mejor tendrán su lugar resevado en la mayor construcción de toda la Isla: ¡la ciudad subterranea! los agujeros de Serpiente van a paso lento pero seguro, y los mejores obreros de la Isla se encargaran de que sea una obra digna de nuestra gran nación. No obstante hay un obstáculo que se acerca a nosotros, con paso lento pero seguro: Los Jinetes del Alba.
Se han mantenido en las sombras mucho tiempo, coleccionando victorias secretas, creando bases en todo el pais sin que siquiera supieramos su localización, ganando aliados día por día hasta convertirse en una amenaza más grande que el Pueblo Libre y los Skull Mask juntos. Hoy esos hombres se acercan a la gran ciudad con la intención de saquearla, de derribarla hasta los cimientos, se acabar con todo por lo que hemos luchado.
Decidme hijos mios ¿huireis cuando los tambores de guerra y las antorchas aparezcan en la ciudad o permanecereis a mi lado y luchareis por vuestro país?

Los tambores sonaron dentro de la fortaleza, los cuernos cantaron, los estandartes subian y bajaban en emoción, los aplausos resonaban y los allosaurus rujian histericamente haciendo que Cara Cortada quisera llevarse las manos a los oidos.

Bajó escoltado por su guardia y los soldados se apartaban a su paso, gritando su nombre, sus títulos o simplemente aplaudían.

Cuando llegó a la ciudadela se sentó en el trono y se llevó las garras a la cabeza, las noticias le habian llegado aquella tarde, el microraptor habia sido decapitado por el retraso:
La Guerra Civil habia terminado, con la Reina Dragón en el trono dispuesta a unificar la Isla. Con Lobo Grís en el mando podia mantener la paz el tiempo suficiente como para deshacerse de los problemas internos. La Reina exigia que todos doblaran la rodilla ante ella o sufririan las consecuencias, los únicos que parecian oponerse a ella eran los tercos y orgullosos hijos del Hierro, y por lo visto el señor de las Islas de Hierro tambien se proclamaba Rey

-Pronto será rey hasta mi cocinero -pensó Cara Cortada dejando escapar un bufido, aquello no era lo peor, no tenía miedo de los Kraken ni de los Lobo, pero la Reina Dragón habia avanzado sobre Nido de Viboras y no lo iba a cederlo. Aquello molestó de sobremanera a Roca Dragón, quien exigió que sus tropas partieran de inmediato.
Lo unico que pudo hacer fue enviar un mensaje al muro y decir que enviaran tropas para contener el avance del Norte, pero ahora mismo se encontraba sitiado, no los veia pero sentía su presencia: los Jinetes del Alba, se preguntó si lo habian visto dando el discurso, si lo habian oido.

No sabia cuando iba a llegar el ataque, deseaba que fuera pronto, cuanto más tiempo pasaba más nervioso estaban él y sus hombres, porque aunque no quería admitirlo tenía miedo.

.
.
.

Sus casas ardian, veian el fuego consumiendo la madera, veian como caia a pedazos. Estaban ya fuera del campamento de los Cangrejos, les habia salido bien la jugada: no les habian visto, los darian por muertos.

Oso vio la mirada que Linea echaba al fuego, una mirada melancólica y triste, podía adivinar sus pensamientos pero no dijo nada.

-Pongamonos en marcha -ordenó Serpiente

Los cuatro siguieron a la raptor con paso inseguro, la noche siempre habia inquietado a Oso y por eso era él quien se mostraba más alerta, los buhos, los dilofosaurus...cosas peores que el no quería creer.
Serpiente no mostraba esos miedos, caminaba a la delantera y a veces los demás tenian que dar zancadas para alcanzarla, era la más rapida y siempre lo habia sido

Se fijó en Monte Escarlata, viajaba con ellos a pesar de sus palabras

-Pensaba que no ibas a venir con nosotros -susurró él.

-No soy tan estúpida, no duraria una hora por mi cuenta, pero no os acostumbreis -respondió ella en voz baja.

Un buho pasó volando sobre sus cabezas para caer sobre un pequeño lagarto verde oscuro de cuello largo, como un sauropodo en miniatura.

Esuchó tambien el gorjeo de los compys, hacia tiempo que no veia uno, el bosque se habia mostrado tan solitario esos ultimos días, o a lo mejor el estaba suficientemente distraido para no verlos...se habian subido a unos arboles, los miraban con curiosidad con esos ojos redondos y amarillos que reflejaban la luz de la Luna.

Temió entonces por los carnotauros, no habia muchos en la costa, donde habia vivido como Skull Mask, pero se decian que abundaban por la selva, aunque no habia visto ninguno cuando iba con Mercenario y compañia. Se encontró uno cuando era joven que casí le dejaba sin brazo, escapó por los pelos y aun, con mucho detenimiento, se podia observar la blanca cicatriz en el hombro "la llevare con honor" se dijo en aquel momento.

El honor....recordó lo importante que habia sido para él el honor...ahora le parecia una sombra de un tiempo lejano, solo quería sobrevivr y continuar su lucha por todos los medios

"No, no por todos" se rectificó cuando recordó a los Cangrejos.

Y antes de sumergirse más en su mente sintió un golpe fuerte en la cabeza que lo dejó inconsciente....


Serpiente se volvió cuando oyó el golpe, allí se encontraba uno de los centinelas con un tronco de madera en una mano y Oso a sus pies. Cuando se iba a lanzar contra él sintió el filo de unas garras cerrandose alrededor de su cuello, y vió tambien como inmovilizaban a Linea y a Monte

-Sierpe de Coral quiere veros -dijo el Centinela- aun tiene negocios pendientes con vosotros.

-Pensaba que eras fiel a vuestro antiguo lider -le echó en cara Serpiente- no sois más que traidores.

Oyó la risa del explorador, le aterraba pero no era esa su intención.

-¿Aun no te has dado cuenta? -le preguntó en tono burlon

Lo ultimó que vió fue al del tronco golpeandola.

.
.
.

-El rasto acaba aquí -dijo Lobo Rojo

-eso no puede ser -dijo Sombra- sigue buscando.

-Te lo estoy diciendo, sureña, han desaparecido, debiste haberme hecho caso sobre no bajar.

-Ayudale, General -ordenó Sombra a Puño de Hierro

-Señora, creo que tiene razón -dijo este- las huellas se han acabado, no han podido ir a ninguna otra parte.

Sombra sintió una brisa que le rozó las plumas del cuello, era ligera pero fría. ¿Como iba a correr el viento allí abajo? Se acercó a la direción de la que parecia que venía el aire, a la izquierda. Cuando puso la mano en la pared la sintió más fuerte que nunca, sonrió: un pasadizo secreto.

Sin previo avisó una bandada de murcielagos salió de todas partes, clavaban sus garras en los sureños y los obreros, los mordian, los arrastraban, con una fuerza que no se podía esperar de un pequeño mamífero.

Pero a ella no, a ella solo la arrastraron, la pared donde tenía puesta la mano se abrió y cayó al pasadizo secreto con la ayuda de los murcielagos, estaba lleno de guano y mierda y no se veia nada....sí, si se veia, sus ojos se acostumbraron a luz y pudo ver, muy poco pero algo, eso significaba que al final del tunel habia una salida.

La vista se adecuó cada vez más hasta que divisó huellas. Las siguió con paso seguro, el temor no la detenía, y aun así miraba a su alrededor, preguntandose si era una emboscada, sus musculos se tensaron y enseñó los dientes.

Mas lo que vio enfrente suya era un raptor dormido, se acercó más preparando las garras. Era la hembra, la blanca de rayas negras, la que no le plantó cara en la base humana.

Se preparó para clavarle sus garras, para cortarle la garganta y entregarsela a Cara Cortada...pero estaba dormida, dormida y sumergida en excrementos de murcielago, la muerte más patética que alguien pudiera imaginar ¿se iba a atrever a matar de esa manera? en que diablos estaria pensando ¡ya lo habia hecho antes! habia matado al Gobernador de Colina Adiente para inculpar a los Skull Mask, habia matado al capitan traidor, y esos dos eran solo los más recientes, tenía todo un historial a sus espaldas.

Así que se preparó para hundir las garras y las bajó rapidamente, pero cuando lo hizo otra raptor salió de la nada y recibió el golpe, cuando miró a la cara de la raptor....no, no podia ser

-¿En que te has convertido? -le reprochó su madré- ¿quien eres tú?

-Esto no es real -se dijo tratando de hundir más sus garras para alcanzar a la Skull Mask, pero al hacerlo hundia más sus garras en el cuerpo de su madre y esta gritaba aun más

-No quería esto para tí -dijo su padre apareciendo detrás de ella- tu madre me lo advirtió, me advirtió que su sangre, tu sangre, estaba maldita, pero yo la quería de todas formas y del mismo modo te quise a tí.

-No sois reales -se dijo de nuevo- y cuando lo fuisteis, me apartasteis del mundo por ser diferente, me quitasteis el mundo, vosotros permitisteis que ese Sacerdote se saliera con la suya.

-Queriamos protegerte -la madre escupió sangre.

-Creí en esa mentira muchos años, ya no.

-Arcangel, por favor, vuelve -dijeron los dos a la vez.

-Mi nombre no es Arcangel, soy Sombra, la Sombra del Sur, la Sombra que opacará la luz del Norte, la Sombra que se cernirá sobre fortalezas y oscurecerá los corazones de los hombres.

Mientras decía esto una lagrima caía por su rostro.

-¿Eso es lo que ese monstruo te ha hecho creer? -dijo su padre- eres nuestra hija.

-Y no importa lo que hayas hecho -continuó su madre, sus ojos se estaban volviendo blancos- aun puedes volver, vuelve a luz, vuelve con nosotros...a pesar de todo...aun te queremos, siempre lo hemos hecho y siempre lo haremos, Arcangel.

Sombra no aguantó más y rujió, la cueva empezó a desmoronarse, caia la roca a su alrededor y los murcielagos volaban en torno a ella, rodeandola y mirandola con unos ojos blancos y aterradores...sus propios ojos.

Pero todo eso se fue oscureciendo hasta no poder ver nada más, aun seguia consciente, y notaba las lagrimas saliendo de sus ojos. "El Dorado, el Rojo y el Negro" susurró una voz

-¿Que me esta pasando?- se preguntó antes de no poder pensar en nada más.
Volver arriba Ir abajo
DinoRevolutionFan
Tyrannosaurus Adulto
Tyrannosaurus Adulto
avatar

Mensajes : 1352
Fecha de inscripción : 22/11/2011
Edad : 17
Localización : Nostromo

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Sáb 30 Abr 2016, 9:01 pm

Todo habia pasado demasiado rápido, las criaturas voladoras habian surgido de todas partes, mordiendo, arañando, sentía sus pequeños pero afilados dientes abriendose paso entre la carne y las alas elásticas golpeando violentamente.

Puño de Hierro se llevó la mano al cuello y cuando la bajo vió la sangre oscura cayendo, le dolía como mil demonios. Miró a su alrededor, nadie habia quedado impune, todos habian sido mordidos.

Lobo Rojo maldecia mientras trataba de bloquear la sangre, las venas del antebrazo estaban abiertas "vaya mierda de suerte" pensó Puño. No parecia que la herida fuese a ir a peor de todos modos.

Le tendió la mano para ayudar a levantarlo pero este la rechazó.

-Estupidos sureños -masculló entre dientes

-A mi tambien me gustan los obreros -comentó Puño

-No te reiras tanto cuando empieces a sentir los efectos.

-¿Los efectos? -preguntó, aunque no muy interesado.

-Veneno Blanco, imbecil, esos eran murciélagos, he perdido a más de un hombre a causa del Veneno Blanco.

No recordaba haber oido nunca del tal "Veneno Blanco", debia de ser alguna expresión de explorador.

-¿Hay algún antidoto para esa cosa? -preguntó tratando de parecer preocupado.

-Los humanos tenían esas agujas, algunas parecian hacer efecto...pero las robaron.

-Gran ayuda ¿cuanto hasta que muramos?

-No lo sé.

Miró alrededor buscando a Sombra, ella habia sido la aprendiz de Cara Cortada, y era sabido que el viejo raptor blanco sabia cosas de los humanos que nadie más sabia. No la veia por ninguna parte, parecia que habia desaparecido.

-¿Donde esta Sombra? -preguntó al obrero.

-La ultima vez que la vi esos bichos de mierda parecia como si se la llevaran, no la estaban mordiendo.

Puño rió, todos habian sido mordidos, ella no podia ser la excepción, aunque luego pensó en el valle..."los demás eramos presas de un sentimiento extraño...pero a ella no le afectaba"

-En ese caso tenemos que encontrarla.

-Y una mierda, yo y mis hombres nos vamos de aquí, podeis olvidaros de nuestra ayuda.

-¿Asi que cuando la cosa se pone dificil los oberos huis con la cola entre las patas como perros sumisos?

-Huimos como perros moribundos ¡veneno blanco! -dijo de nuevo señalando la mordedura- creo recordar que tenemos antidotos en Nueva Fuego, tal vez consigamos sobrevivir, seria sabio que vinieras con nosotros.

-Si algo se con seguridad es que Cara Cortada es un hombre honorable y justo, pero tiende a enfadarse con facilidad. No le va a hacer ninguna gracia que volvamos con las manos vacias y sin su protegida particular.

-Yo no sirvo a Cara Cortada, mi rey es el Rey Dragón.

-Y sin Cara Cortada tu rey no es más que un mendigo ¿cuandas veces se te tiene que recordar?

Lobo Rojo gruño, habia fuego en sus ojos, pero habia duda, Puño de Hierro sabia que tenía razón y sabia que el obrero lo reconocería.

-De acuerdo -dijo a regañadientes- buscaremos a Sombra.

Fue entonces cuando oyeron un grito que les heló la sangre, la luz de las antorchas se fue apagando una por una. Los guardias que habian dejado para señalar el camino corrian despavoridos hacia ellos, pasandolos de largo.

-Fuera de aquí....-susurraba una voz, Puño de Hierro la escuchó a centimetros de sus oidos pero cuando se volvió el único que habia a su lado era Lobo Rojo.

El grito se repitió, el tunel empezó a sumirse en la más completa oscuridad. Bajo sus pies Puño sintió el suelo temblar, y tambien sintió polvo cayendo sobre su cabeza.

-¡Corred! ¡manteneos juntos! -ordenó a sus hombres mientras huia, no se volvió a ver si le seguian, espera que lo hicieran. Tenía la sensación de ser observado, de que su vida estaba en manos de algo sobrenatural. Rechazó ese pensamiento mientras veia levemente una luz en el frente: habia una salida.

"Una salida" pensó "después de todo este era el camino correcto"

.
.
.

Águila despertó sobresaltada por el temblor, los murciélagos se hacian al vuelo buscando la salida. A su lado vió horrorizada la figura de Sombra del Sur.

Ignoró los temblores y los murcielagos y extendió sus garras, trató de que no se notara que le temblaban

-No te acerques -dijo en su tono más amenazante.

Sombra no reaccionó, sus ojos brillaban en la oscuridad, pero parecian muertos, perdidos en el vacio.

Los trozos de roca empezaron a caer, el suelo temblaba cada vez más y los murcielagos se dirigian todos en bandada a la misma dirección. Y de esa dirección un pequeño rayo de luz asomaba "la salida, este es el camino correcto", pensó en Ojos y en Mercenario ¿podrian salir ellos tambien?

Vaciló un instante, pero finalmente las rocas que caian del techo la hicieron decidirse, y justo cuando iba a seguir a los quirópteros pensó en la Sombra del Sur, aquel diablo, aquel montruo, una asesina que habia destruido innumerables vidas, que habia actuado como verdugo de Cara Cortada, merecia morir de la forma más horrible, merecia que la quemaran viva y que le sacaran las entrañas.

¿Pero merecia morir de aquella forma, indefensa y casi inconsciente? ¿era una buena forma de morir? "Soy debil" pensó, Mercenario la dejaria morir, Linea la mataria él mismo, pero ella no era ninguno de ellos y la mera idea de haber perdido la oportunidad de salvar una vida....

"Me voy a arrepentir de esto" se dijo cuando agarró a la gigantesca raptor del hombro y la empujó a la salida, pesaba demasiado y desde luego ella no tenía la fuerza de Oso Negro, el guano en el que hundia las patas y los murcielagos agitando sus alas a su alrededor no ayudaba en lo más mínimo.

Las rocas caian a su alrededor, y usando las fuerzas que le quedaban se las arregló para abrirse paso, la luz era cada vez más visble, pero el tunel daba muchas vueltas, como una serpiente, hasta que finalmente el destelló le cegó la cara y tuvo que entrecerrar los ojos para acostumbrarse, habia pasado una eternidad desde que no veia la luz del Sol, estaba amaneciendo.

"Lo he conseguido" pensó, mas sus esperanzas se derrumbaron al mismo tiempo que la cueva tras de sí, ya no pedruscos ni rocas, no, la cueva entera. Haciendo un ultimo esfuerzo puedo salir de ahí, una roca le rozó la cola y en ese momento pensó que iba a morir, pero no pasó más que eso.

Pudo oler el aire fresco, pudo sentir el aire rozandole las plumas, pudo sentir el tacto de la hierba, parecia que habia sido una eternidad.

Dejó a Sombra en un arbusto y vió entonces otras entradas al tunel, muchas más, los tres caminos iniciales y aquellos que derivaban de ellos.

Se acercó y vió un escrito en la roca "el camino que escojas es tu decisión, será más o menos dificil, será más o menos placentero, pero no importa lo que hagas, el camino se cerrará tras de tí, no habra vueltra atras. Todos los caminos conducen al mismo destino"

No pudo parar a preguntarse lo que significaba porque escuchó unos ruidos.

En la salida de las cuevas se extendía un pequeño claro, que rapidamente desembocaba en un gran bosque, corrió a esconderse detrás de un árbol.

Y de dos caminos distintos vió salir a dos raptores. Estaban sanos y salvos.

Se acercó a ellos corriendo

-¡Estais vivos!

-No me habia dado cuenta -se rió Ojos, recibiendola con una palmada amistosa en el hombro- pensaba que estabamos todos muertos.

-Lo estaremos si no nos vamos de aquí -dijo Mercenario- ya habrá tiempo para saludos, los sureños se acercan.

No pudó discutir, solo pudo seguirles mientras echaba a correr internandose en el bosque, jadeaba, ya habia quemado muchas fuerzas tratando de salir, pero Mercenario tenía razón, olía a los sureños.

Una hora después cayó al suelo, tropezandose con una rama

-¡No podemos parar! -exclamó Mercneario levantandola.

-Estan muy lejos -se quejó ella- ya no los huelo.

Era cierto, hacia ya un rato que habia perdido su rastro, en su lugar olía nuevos aromas que nunca habia conocido, y oia cosas que nunca habia oido.
Mercenario asintió y accerdió a parar, se sentaron en unas raices de arbol tan grandes como los propios troncos y tan verdes como las hojas.

-Siento las prisas -les dijo a los dos- esa cueva pondria de mal humor a cualquiera

Águila asintió, no podia hacer otra cosa que estar de acuerdo.

-No era una cueva normal, vi....vi cosas, puede que fuera un sueño pero se sentia muy real, nunca antes habia soñado con un recuerdo tan perfecto.

Les habló entonces de su visión, el pasado, la gran Ciudad de las Rapaces, el genocidio.

-Yo ví a mis padres -dijo Ojos inmediatamente después- estaban en la cueva, me hablaron, me invitaron a unirme a su causa, pero luego aparecieron muertos a mis pies, mientras la sonrisa roja de Cara Cortada me observaba desde su sangre. No lo entendí, y no pienso hacerlo.

-Desearia haber visto algo tan simple como vosotros dos -dijo Mercenario doblando la mandibula- he visto muchas cosas, unas pocas las he entendido solo por encima, y la mayoria eran un completo misterio. El templo brillaba con una luz azul que brotaba de su interior, una embarcación negra se alzaba en un rio desafiante....vi a Colmillo Susurrante.

-¿Tu hija? -preguntó Águila, habia escuchado atenta muchas veces las historias que Mercenario, como Skull Mask, contaba sobre sus antiguas misiones como cazarrecompensas, hablaba de su hija, que habia criado desde el principio y que lo era todo para él...muchas de esas veces tenía que ayudarse del alcohol para hablar, pero nunca lloraba ni se dejaba levar por la tristeza, Águila lo respetaba y lo envidiaba, ella no podia pensar en sus padres sin...

-Era ella pero en el cuerpo de una cria de dragón -respondió Mercenario- se como suena eso, pero es lo que ví. Me habló, entre otras cosas, de que él Dragón se enfrentaba al Kraken...

-Eso tambien lo ví-dijo Águila acordandose de repente-un dragón defendiendose de los tentaculos que le abrazaban, no se lo que significa pero lo ví, sin embargo parecia algo lejano, esa es la sensación que me dio a mí.

-...Nunca se sabe, las visiones son algo extraño. Por ultimo los sacerdotes del templo repetian las mismas palabras constantemente "El Dorado, el Rojo y el Negro", como si fuera algo importante. Odio estos misterios, odio que tenga que ser yo quien los resuelva. Eruditos, sacerdotes...no, tenian que decirselo a un puto asesino, pero claro, como ese asesino lleva la misma sangre que el rey...solo quiero que acabe esto.

-Todo el mundo lo quiere -dijo Ojos- no descansaremos hasta averiguar que significa y hasta que el cuello del Rey sin Nombre se torne rojo.

-Cuento con eso -concluyó Mercenario con tono amenazante, se levantó e hizo una señal para que reanudaran la marcha.
Volver arriba Ir abajo
Spinosaurus marocannus
Spinosaurus Veterano
Spinosaurus Veterano
avatar

Mensajes : 1071
Fecha de inscripción : 20/08/2010
Edad : 15
Localización : Echando raíces

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Sáb 30 Abr 2016, 11:03 pm

"El veneno blanco", buena metáfora para la rabia.

Madre mía con las visiones, no podían decirlo directamente xD. Parece que Crónicas es la única de las historias sin cosas místicas de estas.

_________________

"¿Es un tiranosaurio?"
"No, suena más grande"
Volver arriba Ir abajo
DinoRevolutionFan
Tyrannosaurus Adulto
Tyrannosaurus Adulto
avatar

Mensajes : 1352
Fecha de inscripción : 22/11/2011
Edad : 17
Localización : Nostromo

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Lun 02 Mayo 2016, 9:12 pm

Off Topic -
Spinosaurus marocannus escribió:
Parece que Crónicas es la única de las historias sin cosas místicas de estas.

Bueno, al fin y al cabo ¿a quien no le gusta el misticismo? -Off Topic off


Unas horas antes, en la base de los Cangrejos, aun las estrellas brillaban sobre el cielo negro.

Despertaron ante Centolla Azul, que tenía una sonrisa de oreja a oreja. El fuego habia sido apagado y en otras partes del campamento veia a raptores buscando

-No haced ruido -dijo uno de los centinelas- no quereis que os oigan los otros.

La cabeza le dolía como mil demonios, donde el tronco la habia golpeado

-¿Creeis que vais a salir impunes de esta?

-Ya...sobre eso...lo siento.

-No hace falta que sigais aquí -dijo Centolla en un susurro- unios a la busqueda, distraed a los demás de alguna forma, que no se acerquen aquí.

-Como ordene, señor.

Se quedaron solos ante el prisionero.

-Genial, una oportunidad perfecta para escapar a la basura, deberia matarte ahora mismo por eso -le amenazó Serpiente

-Oh, no vas a matarme, no somos humanos pero compartimos esa mania de la curosidad, de querer entenderlo todo, una vez encuentras un misterio no paras hasta terminar de desenterrarlo. Somos así, no somos perfectos. Aunque creo que ya sabes más que al principio ¿verdad?

-Lo sé, ahora lo entiendo, Sierpe de Coral. -Serpiente le devolvió la sonrisa

-¡Bravo! -Sierpe exclamó lo más bajo que pudo- aplaudiria pero eso llamaria la atención de los demás.

-Espera, no entiendo nada -Linea tartamudeaba- ¿este es Sierpe de Coral? ¿entonces quien coño está al mando de los Cangrejos?

-Su nombre es Centolla Azul -respondió Sierpe sin poder evitar lanzar unas risas- lo sé ¿verdad? es gracioso, se hace pasar por mí y me carga el marron de ser quién es, como si yo tuviera la culpa, yo soy el pobre Centolla incomprendido y él es el Sierpe de buena familia y buen corazón, ¿que habré hecho para merecer esto?

-Corta el sarcasmo -gruñó Oso- quiero que nos lo expliques todo ahora, sin trampas, sin rodeos, empieza por el principio y dame una buena razon para no dejar que Serpiente te corte el cuello.

Serpiente asintió y sonrió levemente, la idea le parecia atractiva, después de todo estarian ahora muy lejos ya de los Cangrejos de no ser por Cento...Sierpe

-Haz lo que te ha dicho -se limitó a decir.

-De acuerdo, no hay necesidad de derramar sangre sobre este lugar tan bonito -Se acomodó en el suelo y tosió para aclarar la voz- sí, mi nombre es Sierpe de Coral, el Mago del Arrecife, el heredero de Costa de Marfil, al menos lo era hasta que mi hermano manor inclinó la rodilla ante Cara Cortada, que se pudra en el infierno. Fundé los Cangrejos porque no queria quedarme de brazos cruzados mientras mi pueblo era obligado a formar en las filas del Sur, a trabajar para el Sur.
Tras la Guerra del Rey Nada nos asentamos en Costa de Marfil y nos convertimos en hijos del Mar, el gran basto oceano, subsistiamos de él, nos alimentabamos de él y surcabamos las costas con orgullo, más ajenos a los conflictos internos que la propia Guardia de los Mares...hasta que el Diablo Blanco envió a la Garra Quemada a saquear, a matar y asesinar. Yo lideré la defensa, y no cesé hasta que mi hermano fue lo suficientemente idiota como para inclinarse; pero mirad: mi pueblo vivia en paz, ya no eramos la prestigiosa familia del Sur que acompañó a los reyes, el Pueblo Libre fue sabio y nos ofreció una oportunidad de independizarnos como un pequeño estado, la misma oportunidad que le dió al resto del Sur, a los Felinos, a las Rapaces y a basicamente todos los demás.
No fue facil, no soy el Tyrannosaurus que liberó a la Isla del Sur ni tengo una máscara de hueso, pero en el bajo mundo se encuentra a mucho anarquista. Y nos iba francamente bien, saboteabamos bases, bases y academias militares, incluso llegamos a introducir a varios simpatizantes del pueblo libre a traves del muro, no buscabamos fama ni reconocimiento, solo queriamos hacer de la Isla un lugar mejor y ¡vaya! ¡fue jodidamente divertido! se nos daba bien.

-Nosotros tampoco buscabamos reconocimiento -dijo Linea- buscabamos el mismo objetivo.

-Y sin embargo nadie habalaba de los pobres crustaceos, los esqueletos andantes se llevaban toda la atención, pero no es que me importara, fuisteis gran fuente de inspiración, lo admito. Pero cometí errores, acepté a gentuza que no debia haber aceptado "En los cangrejos hay sitio para todos" decia antes de ofrecerles una cerveza, así fue como entró Centolla Azul, olvidé la vieja enemistad que su casa compartía con la mia, teniamos un enemigo común y las viejas enemistades debían terminar. Así pensé hasta que el hijo de puta se escapó una noche con muchos de los forajidos que acogí y volvió al dia siguiente con las plumas llenas de sangre, dijo que habia vuelto a su antiguo pueblo en las afueras de Costa de Marfil, lo habia saqueado, habia quemado las casas y habia...habia matado a todo el mundo, lo que hizo antes con ellos no quiero imaginarlo...

-Idiota -le acusó Serpiente- si le hubieras echado entonces habrias evitado todo esto.

-La mitad de los Cangrejos eran leales a él, no se como lo hizo pero se ganó mucha popularidad desde el día en que llegó. Si trataba de echarlo se produciria una carniceria, pero tampoco podía quedarme de brazos cruzados, asi que.....

Se produjo una incomoda pausa, más larga de lo que Serpiente hubiera querido

-Asi que...¿qué?

-No estoy orgulloso de lo que hice....negocié con el Sur...no me griteis, aun no...accedí entregar a Centolla y a los renegados al Sur, para que se enfrentaran a su justicia, me encontré con un noble sureño, no se de que familia era, no se su nombre, solo sé que tenía contactos y que parecía simpatizar con los rebeldes, juntos acordamos una emboscada. Enviaría a Centolla y a su recien formado "ejercito" a una "misión de saqueo", << Es solo un pueblo pequeño, pero hay una posada llena de cerveza y otros premios que te aguardan, te encantará >>, la verad era que en el pueblo le esperaba uno de los escuadrones de élite de Cara Cortada. No esperaba volverlo a ver, pero esa misma noche volvió con la cabeza del capitán del escuadrón en una estaca, me acusó de traición y sus hombres, que la mayoria habian sobrevivido, los muy hijos de perra, me encadenaron. Podia liberarme siempre que quisiera, muchos aun me son fieles, como ya habeis podido comprobar, pero si intentara escapar ¿que conseguiria? mi padre me enseño a ser paciente, a esperar. Y eso he hecho, he esperado y ahora soy recompensado con los Skull Mask, aquellos que quemaron Colina Ardiente, aquellos que casi matan a Cara Cortada. ¿Y bien? ¿responde eso a vuestras dudas?

-Entonces era cierto, si que vendiste a tus hombres al Sur -dijo Linea en tono acusador- ¿por qué deberiamos confiar en él? ¿que le diferencia de Sierpe de...Centolla Azul? de hecho ¿como sabemos que nada de eso es verdad? a mi me suena a mierda, ¿Sierpe en realidad es un Centolla y tu en verdad eres un Sierpe? ¿por qué iba a mentir en eso?

-Entiendo de veras que no os fieis demí, y sí, pacté con el Sur, como ya dije no estoy orgulloso de ello pero lo volvería a hacer sin con eso salvara inocentes. Y entiendo que no confieis en alguien con las manos atadad ¿así esta mejor?

Alzó sus manos y sonrió

-¿Como has hecho eso -preguntaron Oso y Linea al unisono

-Je je je, no se lo como las hecho pero me gusta -dijo Monte Escarlata

-Lo sé -dijo Sierpe- sobre la pregunta de tu amigo, Centolla es un psicopata, no piensa con claridad, y dado que viene de una familia pobre y con un largo historial de violencia, esta claro que en el fondo le averguenza quien es. Además ¿no atrae más a nuevos reclutas fingir que es un Sierpe de buena familia y generoso en lugar de la verdad? esta loco pero es más listo de lo que parece.

-Muy bien -dijo Oso- suponiendo que la mitad de lo que has dicho es cierto ¿por qué nos has retenido? has dicho que eras "de buen corazón" y admites haber negociado con el Sur y nos retienes prisioneros.

-Mita hasta adonde me ha llevado la generosidado -repuso Sierpe- flaco, escualido, mal alimentado...que no creas que no he intentado escapar, pero lo unico que conseguí es que me alimentaran aun menos. A veces olvido quien soy, a veces me pegunto si debo rendirme. Tampoco me enorgullece no dejaros marchar, pero no quiero pasar el resto de mis dias como prisionero, quiero tener un papel en la guerra por venir del mismo modo que vosotros, llamadme egoista pero vivid meses sin apenas comida, sin apenas agua y sin gente con quien entablar conversación acabariais peor que yo.

-Eso lo dudo -dijo Oso- bueno, ahora somos tan prisioneros como tú ¿alguna idea para salir de aquí con vida?

-Tengo unas cuantas -dijo Sierpe encogiendose de hombros- lo primero que vais a hacer es presentaros ante Centolla Azul y contarle una mierda de historia, por favor hacedla creible, y por favor, por el amor de los dioses, ni se os ocurra llamarle Centolla, por lo que a vosotros respecta él es un Sierpe de Costa de Marfil.

-Yo me encargaré de eso -dijo Serpiente, si se lo dejaba en manos de Oso lo más probable es que lanzara muchas indirectas a la verdadera versión, y en Linea confiaba aun menos.

-Claro que a esta amable señora no la necesito en ninguna parte de mi plan -dijo Sierpe señalando a Monte Escarlata- dejadla marchar, no quiero inocentes de por medio.

-Ese "Centolla" saqueó mi aldea -dijo Monte cortante- mató a mis amigos, a mis padres y planeaba que uno de sus hombres me usara a su antojo. No voy a irme de rositas, ustedes quereis justicia, yo quiero verle muerto.

-Me gusta esta chica -admitió Sierpe entre risas- de acuerdo, si es lo que quieres que así sea, pero será peligroso, más de lo que crees.

-Cuento con eso -fue lo único que dijo Monte

Serpiente miró a la recien llegada con ojos desconfiados, seria una victima de Centolla pero no dejaba de ser una sureña, una ciudadana de Cara Cortada, la unica razón por la que estaba ahí con ellos era porque el idiota de Linea se habia jugado el pellejo por salvarla. Puede que estuviera allí cuando escapaban, puede que estuviera con ellos en ese instante, pero cuando miraba a sus ojos veia la mirada del enemigo.

Su mente procesaba a toda prisa cualquier cosa que decirle a Centolla Azul, debia encontrar algo que les quitara culpa pero que sonara realista. No se trataba de encontrar una excusa de porque habian faltado a un día en la academia militar ni era la excusa de un niño llegando tarde a casa. Se lo jugaban todo.

.
.
.

Abrió los ojos para despertar en el exterior, las ramas de un arbusto se le clavaban en la piel pero no le hacian daño. ¿Estaría soñando de nuevo? tardó unos instantes en recordar lo ocurrido, la Skull Mask estaba justo ahí...y tambien sus padres.

Y ahora se encontraba en el exterior, el sol asomaba ya, estaba amaneciendo. Un ruido tras ella la hizo voltearse, vió las salidas de los tuneles, muchas salidas, y notaba el temblor, una de las salidas se sellaba. De ese tunel surgieron los obreros y los sureños, aterrorizados, y cuando el utimo de ellos habia salido la salida desapareció.

Se levantó costosamente, se sentía rota por dentro, sentía como si hubiera entrado en un coma. Procuró no mostrar señales de debilidad y avanzó hacia ellos.

-¿Y ahora que hacemos? -preguntó uno de los obreros

-Aun podemos salir, solo unas salidas se han sellado, pero unas pocas siguen abiertas -dijo Lobo Rojo señalandolas

-Hemos venido por los Skull Mask ¿tengo que darte otro sermón? -preguntó Puño de Hierro en tono autoritario.

Sombra se acercó a ellos, las garras extendidas, listas para cualquier acción hostil

-No pienso volver a tener esta discusión, obrero -dijo en su tono más amenazante, procuró que sonara aun más metalica de lo normal- vamos a cumplir nuestro deber.

Se dió cuenta, más tarde que temprano de que la miraban con asombro.

-¿De donde has salido? -preguntó Puño de Hierro, que parecia haber visto un fantasma.

Pensó en una respuesta lo más rápdio que puedo.

-Los detalles no son relevantes, lo que importa es el presente. He visto a una de esos justicieros, si he logrado salir ellos tambien. Sería muy amable que nos guiaras de nuevo en su busca, Lobo Rojo, sin ninguna objeción más, se me ha acabado el poco buen humor que tenía.

Sin decir una palabra más se colocó al frente de sus filas, no disfrutaba intimidando a la gente, no disfrutaba con su trabajo, pero no se suponia que debiese divertirse, su deber era lo más importante, lo que ocupaba toda su cabeza...bueno, no toda.

"Un sueño, nada más" se dijo, trataba de no pensar, pero volvían a su cabeza los rostros de sus padres ¿estarían de verdad tan decepcionados? ¿la verian como un monstruo? "yo no tuve culpa alguna de su muerte, fue Fuego, todo lo que he hecho ha sido por el bien de mi nación...entonces ¿por qué me siento tan mal conmigo misma?"

Rechazo de nuevo sus pensamientos y dio la señal de emprender la marcha

-Es demasiado pronto -se quejó Lobo Rojo, estaba ya harta de las quejas del obrero, si no lo necesitara lo mataría ella misma, y eso si que lo iba a disfrutar- mis hombres necesitan descansar.

-Ya llevan suficiente ventaja, me niego a cederles un solo metro más.

-Además -Puño trataba de apaciguar las tensiones- vimos unos lagos cuando estabamos en el borde, ese sería un mejor lugar para descansar.

-No son lagos -dijo Lobo Rojo- es un solo rio ¿o como crees que se forman los valles?, hay arboles en el agua, por eso parece que son lagos aislados.

-¿Acaso has estado aquí antes? -preguntó Puño, desde luego daria una explicación menos sobrenatural a porque tenían tanto miedo aquellos obreros.

-No, simplemente conozco el terreno mejor que vosotros, yo nací en el bosque, desde que salí del cascarón he abrazado la naturaleza y la naturaleza...

-El tiempo que gastamos discutiendo si es un lago o un rio lo usariamos mejor si avanzaramos -le interrumpió Sombra de forma cortante- no lo pienso repetir.

La mirada que Lobo le echó habria matado al propio Fuego, pero ella ya estaba acostumbrada, no le importaba como se sintiera, ni siquiera era un aliado, no era más que el perro faldero de un usurpador.

Pero no tuvo que discutir más, los obreros llevaron la delantera y ella se colocó en la vanguardia del ejercito sureño, si conseguía sus objetivos le daba igual con quien debia trabajar, pero no estaba muy segura de lo que planeaba Cara Cortada "¿que pasará cuando no necesite más al Rey Dragón?" pensó "¿le entragará su corona y su territorio o se deshará de él?" y su atención se desvió a Fuego, al asesino del Rey "¿Matará a Fuego cuando acabe con las insurreciones o se lo quedará como su más fiel sirviente?" siempre se habia dicho que sería lo primero, pero cada día que pasaba la segunda opción la preocupaba más "no, Cara Cortada abraza la justicia, decapitará a Fuego por sus crimenes" se dijo al final, no quería pensar en eso, no quería pensar en nada.
Volver arriba Ir abajo
DinoRevolutionFan
Tyrannosaurus Adulto
Tyrannosaurus Adulto
avatar

Mensajes : 1352
Fecha de inscripción : 22/11/2011
Edad : 17
Localización : Nostromo

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Sáb 07 Mayo 2016, 6:06 am

Mercenario alzó la vista para ver el templo, alzandose por encima de los arboles, recordó la luz azul saliendo de este en sus visiones, "El Dorado, el Rojo y el Negro", lo que fuera, tardarian unos días en llegar a la gran edificación y ya le dolían las piernas, a su edad no estaba hecho para esas cosas.

Ojos se habia adelantado un poco a explorar, se movia entre las ramas como felino que era. Se preguntaba se habian adelantado mucho terreno con aquella carrera que se habian dado.

Escuchó el ulular de una manada de Othnielias a su izquierda, una docena aproximadamente, descansando pacificamente sobre el suelo, los animalitos eran de color verde pistacho con motas de verde oscuro; se dió cuenta de que llevaba un día sin comer y escuchó un rujido en su interior. Si tan solo los hubiera divisado cuando se pararon, pero no podían arriesgarse. Si Águila los habia visto no dio muestras de ello, probablemente pensara lo mismo que él.

De repente le pareció oir algo, un sonido distante, parecia un rujido al principio, pero era un sonido mucho más fluido y constante...¿podría ser?...sus sospechas se confirmaron cuando escuchó el bramido de algún hadrosaurus.

-¿Lo escuchas? -le preguntó a Águila

Esta negó con la cabeza al principio, alzó la cabeza buscando el sonido al que se referia Mercenario

-Si -asintió al fin, no parecía muy segura- sí, lo escucho claramente.

-Nos ahorrará muchos problemas.

Ojos Felinos volvió tan rapido como pudo, bajo del arbol de un salto y empezó a jadear del cansancio

-Hay...un...río -dijo entre los jadeos

-Lo hemos oido -dijo Mercenario- ¿has visto en que dirección iba?

-Los meandros parecen girar hacia el templo-respondió Ojos recuperandose del cansacio- lo malo es que es enorme, cruzarlo a nado seria suicio, lo bueno es que  he visto que a ambos lados se alza un bosque de manglares, podremos ir por los arboles.

-No vamos a ir por los arboles -dijo Mercenario- vamos a navegar.

-¿Qué? -se sorprendieron Águila y Ojos

-Lo que he dicho, no sabia que erais sordos, vamos a cosntruir una balsa y vamos a ganarle aun más terreno a esos sureños. Llevamos al río, Ojos.

Unos quince metros recorridos y se encontraron en una orilla tan grande que bien podria hacer pasar por una playa si no viera los arboles en la otra orilla.

Las corrientes eran fuertes, algunos troncos flotantes entraron y salieron de su rango de vista en un segundo, pero no se dejó engañar: eran troncos pequeños, la corriente era fuerte, salvaje y peligrosa, mas no era invencible.

A la derecha vió la manada de hadrosaurus, eran Parasaurolophus, de colores marrones y una linea negra horizontal cruzandoles el lomo hasta la cola. Los machos tenían una cresta mucho más voluminosa y de un color rojo vivo, bramaban cual ciervos en celo, pero mucho más fuerte. Mercenario sonrió a pesar de todo, necesitaba que le recordaran la verdadera naturaleza de la Isla, Sur, Norte....no importaban las guerras, no importaba el Gran Juego, la Isla seguia siendo un lugar silvestre, salvaje, y una vez murieran serían olvidados.

-Podriamos intentar cazar alguno -propuso Ojos

-A ojo diria que son veinte -repuso Mercenario negando con la cabeza- no merece la pena, una vez en el rio tal vez pesquemos algo.

Se sobresaltó cuando esuchó el grito agonizante de uno de los parasaurolophus, pero tan pronto habia sonado su bramido se habia apagado, y pudo ver en un instante como el cuerpo se hundía en las aguas.

-O tal vez nos pesquen a nosotros -dijo Linea doblando la mándibula

-¿Teneis una mejor idea? -preguntó Mercenario cortante, asustado en el fondo.

No recibió ninguna respeusta

-En ese caso seguiremos mi plan, cojed los troncos que podais, buscaremos cañas para unir las ramas, será peligroso pero nos ahorrará dos días de viaje.

Y tambien los mantendría mucho tiempo parados mientras construian, dandole más tiempo al Sur para alcanzarlos, pero una vez que se alzaran a las aguas el Sur los tendría fuera de su garras

.
.
.

Linea trató de acomodarse en su nueva cabaña, las tres cabañas que habian pertenecido a Linea, Oso y Serpiente las habian quemado para su primer intento de escape, y ahora debían compartir los tres una sola cabaña...más bien los cuatro, pues tambien se encontraba Monte Escarlata

-Esto es ridículo... -seguía murmurando Oso, seguia igual desde que Serpiente habia ido a contarle alguna excusa a Sierp...Centolla... alguna historia que justifique su desaparición y la quema de sus cabañas

-La verdad, creo que los escombros de la otra cabaña hubieran sido más acogedores -comentó Monte Escarlata frunciendo el ceño.

En es estaban de acuerdo, era demasiado pequeña, lúgubre y descuidiada, parecia que se derrumbaria en cualquier momento, además tenían que dormir en montones de ramas y troncos llenos de termitas; pero por suerte no planeaban quedarse allí mucho tiempo. De todas formas la historia de Cento...Sierpe, le sonaba a mierda, él mismo habia admitido vender a sus soldados al Sur, no merecía su confianza más que Centolla. Y no obstante debía ocupar el lugar de Serpiente de llevarle la contraria.

Habian discutido largo y tendido sobre las intenciones de Sierpe y si debían confiar en él desde que les habian metido en aquella pocilga, era imposible convecerlo y Linea no podía decir que lo culpara pues estaba en todo su derecho tras la revelación de Centolla Azul. Y aun así, sentía que esta vez iba a ser diferente.

Salió de la cabaña, habia tratado de acostumbrarse pero cuanto más tiempo padaba más le subia el estómago. Al mirar el campamento sintió algo extraño, se acerdó de la primera vez que lo habia visto, todas esas cabañas en la tierra y la arena, rodeando esa laguna, unos pocos peces y crustaceos suficientes para alimetarlos. No se habia fijado en la cabaña central, debía ser la de Centolla Azul, en ella habia un estandarte que mostraba un cangrejo rojo sobre un campo crema.

Y a ellos le tocaba aguantar la peor cabaña que habia, pero era la unica disponible. Se acercó a la lagua y con un movimiento rápido atrapo un pequeño pez, no era muy grande pero bastaba para unas horas, no habia comido desde la noche anterior y tampoco habia dormido nada, así que tenía una jaqueca del demonio.

No se dio cuenta de que Monte Escarlata estaba a su lado hasta que se dio la vuelta, pegó un salto en cuanto la vio.

-No te habia visto ¿que haces aquí? -preguntó

-El oso me aburría -dijo esta encojiendose de hombros- la cabaña olia a mil demonios y quería oler el aire fresco, espero que te valga esa respuesta. Además, necesito examinar este lugar para pensar en un plan.

-¿Por qué lo estás haciendo?

-¿El qué?

-¿Por qué nos ayudas? ¿por qué no te has ido cuando te han dado la oportunidad?

-No sabia que ya os habiais aburrido de mí, creo que me expresé antes bastante bien, quiero justicia y quiero venganza.

-Pensaba que lo único que querias era salir de aquí con vida, es lo que ibas a hacer en un principio si mal no recuerdo.

-Antes no tenía ninguna oportunidad, pero ahora he visto a ese Sierpe, y si es cierto que muchos aun le son fieles sería posible acabar con el Centolla.

-No eres una soldado -le recordó Linea- te criaste en un pueblo.

-¿Y donde crees que se criaron esos soldados? ¿crees que entregaron sus vidas cuando solo eran crias? ¿que Cara Cortada los arrancó el mismo de los nidos de sus padres? no, solo eran raptores como yo que querían dar su vida por su país, o tal vez quisieran prestigio o gloria, no soy diferente.

-De acuerdo -Linea no tenía ganas de discutir, menos aun con una sureña, sabia que no la iba a hace de opinión, del mismo modo que los repetitivos discursos de Sombra del Sur no lo habrian hecho cambiar de opinión aun si no tuviera sus garras buscando su cuello.

-¿Acaso importa si se nace en un poblado o una ciudad? ¿si se es un Rapaz o un mero Tejón? ¿si se es bastardo o hijo legítimo? nada de eso importa, tu querías luchas y te pusiste una máscara de hueso, yo quiero luchar tambien.

-Si eso es lo que quieres, por mi ningun problema -dijo Linea indiferente.

-Por cierto, creen que he sido yo -dijo Monte tras un silencio de diez segundos- he oido a esos cangrejos, creen que yo he quemado las casas

-¿No lo hiciste? -preguntó Linea con una sonrisa

-Lo hicimos -le corrigió- eso no importa, más vale que tu amiga se invente una buena historia o adios mi cabeza.

-¿Aun no te arrepientes de no haberte ido?

-No me perdería esto por nada del mundo -insistió ella- y si muero...bueno...todos debemos morir.

Esto ultimo hizo que Linea se acordara de Mercenario, Ojos y Linea, hacia tiempo que no pensaba en ellos pero ahora los echaba de menos ¿estarian en manos del Sur? ¿habrían escapado? ¿estarían más a salvo lejos de ellos o con ellos planeando su estrategia? no lo sabia, tampoco sabia donde estarían ¿y si nunca los volvía a ver? ¿como continuar su lucha?

-Sierpe dijo que habia logrado introducir contrabandistas a este lado del muro -dijo de repente, hablando casi sin pensar- en ese caso podria llevarnos al Norte.

-¿Y para que iba yo a ir al Norte?

-Me ha parecido oir que la guerra civil ha a acabado y la Reina Dragón se propone unificar la Isla. Nada te ata al Sur y, honestamente, a nosotros tampoco, Oso y Serpiente aun no han pensado en eso, pero a este lado del muro no somos nadie, no tenemos modo de continuar nuestra lucha.

-Vuestra lucha, repito ¿para que iba yo a ir al Norte?

-Y yo repito ¿te queda algó aquí aparte del recuerdo?

Monte bajó la cabeza y la giró al lado, la raptor tenía una armadura de sarcasmo y descaro que la protegia del exterior, pero estaba claro que la habia roto.

-No pretendia...-trató de rectificar inmediatamente

-...No pasa nada -dijo ella cortante- tienes razón, no me queda nada aquí, pero soy una sureña, estas son las unicas tierras que he conocido, una parte de mi estaría vacia si abandonara este lugar para siempre...no lo sé, necesitaria tiempo para pensar. Puede que la Reina Dragón sea una mejor gobernante que Cara Cortada, pero mi padre me dijo que el Rey Loco empezó con buen pie, que parecia ser un gobernador bueno y justo, hasta que reveló su verdadera cara.

-De acuerdo, solo era una sugerencia.

Oyo unos paso tras él y la mafiosa amarilla de manchas negras como un dilophosaurus se acercó a ellos.

-¿Y bien? -preguntó Linea a la recien llegada Serpiente

-El cabrón me ha mantenido una hora interrogandome, pero al final se lo ha tragado todo, o eso me ha parecido, reunamonos dentro, aquí no es seguro.

.
.
.

El primer hombre en caer fue un obrero, se sentía debil y decía que le dolía la cabeza

-No vamos a parar por un enfermo -avisó Sombra- abandonadle o que intente seguir el ritmo.

-Todos estamos enfermos -dijo Lobo Rojo

-¿A que se refiere, Caballero de Plata? -preguntó Sombra, acordandose a muy duras pensas de como debia llamarle.

-Veneno blanco, fuimos mordidos por los murcielagos -rujió este

-Mierda -susurró Sombra, Cara Cortada le habia enseñado el conocimiento de los humanos, la mordida de un murcielago, el veneno blanco...sabia a lo que se referian.

-¿Todos fuisteis mordidos? -preguntó Sombra.

-Todos los hombres que saqué de la cueva tenian la marca -asintió Puño de Hierro- y yo tambien.

-¿Y bien? -preguntó dirigiendose a Lobo

-Como si hubiera tenido el tiempo de mirarlo.

Sombra no quería perder más tiempo, ordenó a sus guardias que examinaran a los obreros, tardaron un cuarto de hora.

-Sí, mi señora, todos han sido mordidos.

Sabia que si seguían el camino perdería a sus hombres, sabia que moririan, a menos que dieran la vuelta y se olvidaran de la persecución, pero no habia atravesado tantos peligros para volver a Nueva Fuego sin nada más que un puñado de soldados enfermos. Habia una opción pero era muy arriegada, y sin embargo era la única opción que les convenia

-Volved -ordenó- General, estas al mando, dirige a tus tropas de vuelta a la ciudad. Caballero de Plata, haga lo mismo.

-¿Y que pasa con usted? -preguntó Puño de Hierro

-Cazaré a los Skull Mask por mi misma.

Lobo Rojo lanzó una risa tan terrible como la de la propia Sombra en la cueva, pero menos metálica

-No tienes ninguna oportunidad sin un obrero, no sabes donde estan.

-Se a donde se dirigen -dijo ella- o al menos lo sospecho, y si no es así encontraré el camino de vuelta.

-No hará nada contra los tres -dijo Lobo Rojo- se que perdió contra uno.

Sombra respiró hondo, recordó el dolor en las costillas, recordó al viejo raptor.

-Eso no volverá a pasar, dad la vuelta y ni se os ocurra volver.

Lobo Rojo gruñó y dio la vuelta "curioso como el cabrón no quería otra cosa más que largarse y ahora no quiere irse, cosas del honor". El General se quedó allí un rato más.

-Aun no has terminado de entrenarme.

-Por supuesto que no -dijo Sombra- cualquiera con los ojos vendados podra derrotarte, pero alguien mejor que yo podría entrenarte: he oido que Cara Cortada está muy aburrido ultimamente, luchar le subirá el animo.

-Gracias de todas formas por malgastar su tiempo entrenando a este pobre soldado, mi señora -dijo Puño de Hierro.

-Bastardos, tullidos y cosas rotas -le recordó Sombra.

Puño cedió al final y emprendió la marcha.

"¿que estoy haciendo?" pensó Sombra, no podía hacerlo sola, el obrero tenía razon, Mercenario ya la habia derrotado una vez, seguro que no tendría problemas haciendolo de nuevo.

Y sin embargo, a pesar de las dudas, pudo dar un paso hacia alante, dos pasos, tres pasos...y siguió el camino de los arboles, los Skull Mask se dirigian al templo ¿que otra cosa habia en aquel valle maldito? las razones se le escapaban de todas formas.

No pudo pensar mucho, pues en un abrir y cerrar de ojos se vio rodeada de raptores, envueltos capas negras y rojas cubriendole desde la cabeza hasta el lomo.

Contó a ojo unos treinta, se lanzaron sobre ella sin previo aviso, paso sus garras por la garganta de unos cuantos, moviendose con velocidad, era mejr luchadora que todos ellos, pero la superaban en número y el pinchazo de las garras dolía más por cada golpe.

Golpeó a uno con la cola para luego clavarle su garra del pie el el ojo y mordió salvajemente la garganta de otro hasta llegar al hueso, pero tambien sintió como unas garras se hundian en sus muslos, en su cola, en su costado....y rozaron la costilla, rujió de dolor y se dejó caer a el suelo.

Un raptor que vestia una capucha roja y una capa completamente negra y acercó a ella, con las enormes garras extendidas, dispuesto a dar el golpe final. Alzó sus garras dispuesto a dar el golpe final pero las bajo unos instantes después.

-¿Por qué te paras, hermano? -dijo uno de ellos- ¡matala! ¡haz justicia!

Lo primero que pensó Sombra era que eran sacerdotes, religiosos fanáticos que habitaban cerca del templo, pero la voz del encapchado le hizo dudar, tenía un acento muy extraño que se asemejaba más a los que habia oido en Nido de Viboras que uno del Sur.

-¿Eres idiota? -le dijo el de la capa negra- esta es Sombra del Sur

Empezaron a correr los rumores, todos hablaban en voz baja.

-¿Y que? -dijo uno indiferente- matemosla, entreguemosle la cabeza al capitan.

-¡Idiota! -le rujió el lider- ¿sabes cuanto pagará el blanco de mierda por una recompensa? financiará nuestra causa por un año, y para ese tiempo nuestro trabajo estará mas que hecho y podremos gastarlo como queramos. Nos servirá mejor viva ¡haz los honores, lord Hurón!

Escuchó los aplausos y los gritos de alabanza cuando un raptor se le acercó por detrás, se habia intentado volver y levantarse pero la retenían...y sintió un golpe seco en la frente, y la vista se volvió borrosa, escuchó un pitido insoportable.

-¡No se quiere dormir la cabrona! -escuchó una voz seguida de risas en medio del pitido.

Los dos golpes siguientes solo sirvieron para cabrearla aun más, se logro revolver de los raptores que la retenia y agitó sus garras pero no veia nada, todo estaba borroso, aun asi sintió la carne desgarrarse así que a algo le debia de haber dado...y el cuarto golpe fue el que acabó en oscuridad.

Soñó con sus padres, la cueva, la Skull Mask, revivia ese momento paranormal mientras escuchaba voces que le hablaban "El Dorado, el Rojo y el Negro" rezaban, y ella solo quería que se callaran. Sintió el suelo desvanecerse bajo sus pies y se sintió cayendose a un vacio que parecia interminable, veia su vida a traves de sus ojos mientras caia, y se preguntó cuando terminaria todo.
Volver arriba Ir abajo
DinoRevolutionFan
Tyrannosaurus Adulto
Tyrannosaurus Adulto
avatar

Mensajes : 1352
Fecha de inscripción : 22/11/2011
Edad : 17
Localización : Nostromo

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Jue 19 Mayo 2016, 7:36 am

-Asi que fueron los sureños -repitió Linea frunciendo el ceño.

-¿Eres sordo o te gusta remarcar lo que oyes? sí, los sureños quemaron nuestras cabañas esperando acabar con los ultimos Skull Mask.

-De acuerdo ¿y de quien ha sido esa brillante idea? -preguntó Linea

-No es una idea brillante pero nos dará mucho más tiempo para hacer nuestros planes, gracias a mí Centolla piensa que el Sur sabe de la localización de su base y piensa que atacaran pronto.

-No es tan mala idea, la verdad -dijo Oso por fín, se habia mantenido callado, preferia escucharlo todo antes de poner alguna objeción, la idea de colaborar con Sierpe seguia sin convencerle, pero no podia negar que podría salir muy bien para ellos- Mercenario siempre decia que la mejor estrategia era desviar la atención del enemigo. ¿Se lo has dicho a Sierpe?

-Antes que a vosotros -confesó Serpiente- lo ha aprobado, incluso dice que esa idea podría jugar a favor del plan.

-¿Y el plan es? -preguntó Linea

-Debilitar a Centolla -respondió Serpiente- el resto de Cangrejos lo sabrá pronto, algunos podrían creer que Centolla ha hecho lo mismo que Sierpe: venderlos al Sur.

-Y así equilibramos la balanza de la batalla a nuestro favor -comprendió Monte.

-No voy a trabajar con esos violadores -dijo Oso de repente olvidandose de autocontrolarse- son los hombres de Centolla.

-Yo no he dicho nada de trabajar con ellos -le contestó Serpiente- Sierpe no piensa confiar tampoco en los hombres de Centolla, pero si estos desconfian de su lider...

Oso asintió lentamente, comprendía el plan, pero no sabia si le gustaba, la batalla le encantaba pero en aquellos momentos pensaba que hubiera sido mejor un asesinato, matar a Centolla mientras dormía o algo así.

-Habra sangre entonces -dijo Oso para si mismo pero en voz alta para que le oyeran los demás- podría funcionar pero podría fracasar tambien.

-Vamos a ver, pudimos con Colina Ardiente, una de las ciudades más prosperas del Sur -dijo Linea- trabajando juntos y con un buen plan derrotaremos a estos bandidos como si nada.

-Ojala fuera tan optimista -fue lo unico que dijo Oso, en el pasado él habria sido el primero en alzar sus garras y en gritar algo sobre el honor y sobre el placer de la batalla, un pasad no muy lejano pero que se sentia como si lo fuera- y despues ¿qué? ¿como vamos a encontrar a los Jinetes del Alba y a Mercenario?

No obtuvo respuesta, lo sabía desde el principio, si ganaban recibirian el apoyo de Sierpe y sus hombres, pero ¿que pasaria después? ¿lucharian como simples "cangrejos"?...tal vez la idea no fuera tan mal después de todo, formar una nueva organización junto al tal Sierpe, si resultaba ser de confianza, y continuar el trabajo de los Skull Mask, sonaba como una idea muy atractiva.

-He estado dandole vueltas -empezó a hablar Linea- y creo que deberiamos ir al Norte.

¿Qué? ¿habia oido bien lo que habia dicho el chico? ¿ir al Norte? ¿escapar?

-No voy a huir -dijo Oso decidido, el viejo Oso, aquel que amaba la guerra y la victoria- me quedaré aquí a luchar y desfiaré al Sur como siempre he hecho, ¿por qué quieres escapar, Linea?

-Yo no quiero escapar -dijo Linea- no me habeis entendido: la guerra civil ha acabado, Lobo Gris ha desaparecido, lo más probable es que haya muerto, quien gobierna ahora es su hermana, la Reina Dragón, y esta ha declarado la guerra a todo aquel que no sea ella y porte una corona. He oido los rumores en el campamento, la ultimo que se sabe de ella es que avanza hacia Nido de Viboras con su ejercito, y después de Nido de Viboras todos sabemos a donde se dirigirá. Sierpe ha dicho que ha introducido gente al Sur, podría llevarnos al Norte, podriamos alistarnos en su ejercito y luchar a su lado.

Oso pensó en la ultima vez que habia estado en el Norte, muchos de sus defectos los habia heredado de aquel lugar, entre ellos el sentido del honor ¿aceptarian a un viejo cazarrecomensas, a una antigua mafiosa y a uno de los pocos supervivientes de los Rapces? es cierto que ella no era como su madre, aquella que llamaban Madre de Todos, a ella la habia conocido y se alegraba de no volver a verla, pero su hija...no sabia como era, tal vez...

-No me arrodillaré ante una Lobo, si ella quiere gobernar la Isla que los dioses nos pillen confesados

-¿Por qué? -Linea no parecia haberslo esperado.

-Largas historias que no vienen a cuento ahora mismo -dijo Oso, recordaba las veces que habia estado en el Norte, de todas las familias los Lobos eran los más orgullosos, los que más sentido del honor tenían, demasiado sentido del honor, se creian intocables y los demás siempre estaban por debajo...preferia no seguir pensando en aquello, al fin y al cabo no eran peores que Cara Cortada mas aun así...

-Ya sabes porque me uní a los mafiosos -dijo Serpiente- el Pueblo Libre fue una decepción para mí, pero antes de mafiosa era una de ellos, ni Norte ni Sur, no me inclinaré ante ninguno.

Oso asintió, estaban de acuerdo en dos cosas aquel día, algo raro pasaba.

-¿Y que otra cosa podemos hacer? -dijo Linea, no lo entendía, habia nacido en una familia noble hasta que las circustancias le obligaron a bajarle de su pedestal, claramente no lo entendía.

-Podriamos unirnos a los cangejos -dijo Oso- no a estos criminales, a los Cangrejos de Sierpe de Coral, una vez que ganemos esta batalla, podriamos continuar el trabajo que empezamos como Skull Mask. Eso si el tal Sierpe es quien dice ser.

-Eso no estaría mal -admitió Serpiente- una parte de mi extraña los viejos tiempos, como Mafiosa. Los Cangrejos tal vez nos ayuden a restaurar ese vacio.

-Lo siento, chico -dijo Oso, en tres cosas Serpiente y él estaban de acuerdo, empezaba a pensar que Centolla la habia matado y la que hablaba con ellos era una impostora.

Linea asintió y suspiró, sabia que no le gustaba la situación, lo recordaba antes del asalto de Colina Ardiente, siempre dudaba de si mismo, siempre quería superarse, siempre quería ser el mejor ¿no le bastaba con ser un Cangrejo?

-En ese caso...tal vez...tal vez esta sea una despedida -aquellas palabras de Linea fueron una respuesta- abrid los ojos, como justicieros nunca hemos servido, por cada soldado que matabamos el Sur reclutaba dos para ocupar su lugar, por cada victoria habia cinco derrotas, esto no nos va a llevar a ninguna parte. La verdadera lucha no será entre las bandas y la ley, la verdadera batalla será aquella que nunca termina, no hasta el día de hoy, la verdadera batalla tendrá lugar entre el Sur y el Norte, y la verdad prefiero servir para algo más que para saquear aldeas.

Oso no daba crédito, sabia que Linea nunca se conformaba, no sabia hasta que punto hasta oirle decir eso ¿preferia unirse a las tropas del Norte a luchar con sus camaradas y sus amigos, aquellos que le habian enseñado todo lo que sabia en los Skull Mask?

-Haz lo que quieras -dijo Oso tras esa reflexión- ya haremos lo que sea cuando terminemos esto, ahora lo que importa es el presente ¿que debemos hacer?

-Sierpe me ha dicho que esperemos -dijo Serpiente- debemos esperar hasta que empiecen los rumores de la traición, una vez estos empiecen sus topas se rebelaran, perderan moral, a lo mejor luchan entre ellos...y ahí entramos nosotros.

-La paciencia no es una de mis virtudes -admitió Oso- pero mientras sepa que pronto podré matar yo mismo a ese cabrón Centolla, estaré contento.

-Ponte a la cola -dijo Monte Escarlata- hablo por todos los presntes, por el tal Sierpe y por sus soldados que todos queremos matarlo en persona.

Oso ignoró el comentario de la sureña y salió de la cabaña, necesitaba comer y emborracharse hasta morir.

.
.
.

Cuando abrió los ojos era ya de noche, se encontraba rodeado por sus captores, habian montado tienas de campaña alrededor de una hoguera, todos llevaban las mismas prendas rojas y negras.

Habian atado la única mano que le quedaba a un árbol, a su alrededor sus compañeros y los obreros yacian atadados tambien

-Hey -susurró una voz- ¿estas despierto?

Trató de recordar lo que habia pasado, los bandidos o quienes fueran les habian atacado, se habian lanzado sobre ellos pillandolos por sorpresa, habia pasado sus garras por el cuello de muchos, igual que el resto de sus soldados, pero les habian capturado al final

"¿Que van a decir de mí cuando me recuerden?" pensó con tristeza "el general que fue Lord de una ciudad por tan solo unos días antes de esta cayera aun estando bajo su protección, aquel a quien le cortó el brazo entero un mero crio....y ahora capturado por bandidos" su honor le dolía mucho más que el brazo que le faltaba, pensaba en lo que habia podido tener si hubiera defendido con más fiereza lo que fue suyo. Una vez la guerra hubiera acabado, él podría gobernar a su pueblo, habria traido la prosperidad y la hubiera hecho aun más grandiosa de lo que ya era. Se habria hecho un nombre entre los poderosos y nombrados de la Isla, tal vez su linaje hubiera sido tan reconocido como el de los Lobos del Norte o los Felinos del Sur.

Nada de eso era posible, soñandolo no se iba a hacer realidad, pero era lo unico que le evitaba pensar en la jaqueca, lo más probable es que tuviera fiebre, "veneno blanco" pensó "que acabe pronto". No era posible que hiciera efecto tan rápido, Lobo dijo que tenían tiempo, pero el puto valle no era normal.

-General...Puño...¿estas despierto? -repitió la voz, se volvió y se dió cuenta de que a su lado habian encadenado al lider obrero, sin embargo tardo en reconocerlo- asustado de verme ¿verdad? duele como mil demonios, no noto el ojo derecho, no puedo ver con él.

¿Como se lo iba a decir? donde antes habia estado su ojo derecho habia una cuenca vacia llena de sangre, la carne de alrededor habia sido cortada limpiamente y mostraba los músculos, era ahora más feo que la propia Sombra, pero ese era el menor de sus problemas-

-Te ves como la mierda -fue lo unico que dijo, tratando de parecer por encima de la situación

-Buena forma de morir ¿verdad? -comentó Lobo Rojo sonriendo- cuantas veces avise a la estirada de que en este valle solo encontrariamos la muerte, pero por algun motivo esperaba morir engullido por la tierra, en el estomago de un cocodrilo gigante o agonizando en las llamas de un dragón de dos cabezas.

-Je ¿te imaginarias eso? -le concedió Puño intentando visualizar la deforme criatura, por alguna razón las dos cabezas se le mostraban como Cara Cortada y su hermano, y ambas cabezas trataban de decapitarse mutuamente "si, muy bonita imagen"

-Sería digno de ver, pero vamos a morir por la mordida de un murcielago, y si los dioses realmente existen y son piadosos, estos bandidos nos mataran antes.

-Curioso verte a tu mismo llamar a otra gente bandidos ¿no crees? -dijo Puño

-A ver manco, no pruebes mi paciencia que aun tenemos tiempo de sobra, y los llamo bandidos porque no se como llamarlos, aunque con un vistazo puede que lo averigüe

Puño asintió, miró a sus captures, hablaban con tono salvaje entre ellos y nombres de poco prestigio, habia oido que a los guardias a los que habian puesto para vigilarlos los llamaban "el Hurón" y "la Caricias", definitivamente no eran Lobos ni Felinos.

Y sin embargo las tiendas eran de una tela de color blanco demasiado bien hecha para simples criminales, no, no eran salvajes, y tampoco parecian robadas pues veia un emblema que no reconocía: un craneo humano de color rojo con tentáculos de calamar por dientes sobre un campo negro. El Kraken era el emblema de los Hijos del Hierro, pero estaba claro que no eran seguidores del Dios Ahogado, el craneo humano rojo no le sonaba de nada.

El que estaba al mando era claramente el de la capucha roja y capa negra, lo llamaban Lagarto Ocelado, hacia mucho tiempo que no oia el nombre de Lagarto, si lo habia oido alguna vez, asi que no era de buena familia, y sin embargo habia algo noble en él, la forma en la que hablaba distaba mucho de las maldiciones de sus sirvientes, parecia cuidar su forma de hablar aunque no definitivamente sus palabras, pues parecia decir lo primero que se le venía a la cabeza.

-¿Que pasa, Lagarto? -oyó decir a otro que se acercaba seguido de una escolta encapuchada, roja y negra, se acercaba al campamento desde el norte, como recien llegado. No lo veia muy bien a la lejania, pero advertia que no era precisamente joven, las arrugas habian empezado a acumularse debajo de sus ojos y le daban un aire de cansado, pero se movia como si de un muchacho se tratara, dando a todos a entender que aun tenía mucha energía.

-Dichosos sean mis ojos, si es el señor Jilguero -dijo el encapuchado con una sonrisa- ¿que te trae por aquí?

-Ordenes del capitan, quiere refuerzos en esta zona, dice que sospecha de los sacerdotes, no parecen tramar nada abueno.

-¿Cuando han tramado algo bueno los sacerdotes? mi señor capitan es demasiado paranóico, ni que los sacerdotes se propusieran ahora lanzar uno de esos hechizos malditos y fueran a despertar a los ultimos dragones

-Para dragones está ya el norte -dijo Jilguero moviendo la mando desinteresado- por lo visto la Reina Dragón ha encontrado oposición en Nido de Viboras, se han producido varios enfrentamientos en los que el Norte.

-Anda, así que el renacido no va a ganar esta guerra despues de todo.

-¿El albino? no lo creo, al oponerse a la conquista de Nido de Viboras le ha declarado la guerra abierta al norte, y supongo que ya sabras que el Sur tiene ya bastantes enemigos como para volver a su típica rencilla con los norteños. La verdad, si tuviera que apostar por alguien, apostaria por la Loba.

-Yo sigo apostado por el renacido, ya evitó la muerte una vez ¿no? puede hacerlo de nuevo, no ha montado tantos planes para volver a llegar al poder para ahora caer bajo las garras del Norte ¿verdad? no, La Reina Dragón cuenta con el amor del pueblo, y puede haber ganado unas pocas batallas, pero unas pocas victorias no te hacen un conquistador, el Sur se encuentra en su máximo esplendor, ha aumentado su territorio y seguria haciendolo hasta que toda la Isla sea un solo hemisferio. Además, cuenta con una economia y fuerza militar mucho más potente y no tiene miedo a jugar todas sus cartas, aunque sea de forma sucia, los Lobo....bueno, es más facil matar a un Tyrannosaurus con un solo brazo que hacer que un Lobo ignore su honor, como si el honor les diera de comer.

-Bueno, ya sabes como son -Jilguero miró a sus alrededores, arrugando la nariz- Joder, si que está muerto este lugar ¿eh?

Lagarto hizo una especie de reverencia

-Haga usted los honores.

Jilguero hizo unas señas a varios de sus hombres, que llevaban varios instrumentos, uno que llevaba harmónica humana empezó a tocarla.

"Así que el tal Jilguero no es más que un bardo ¿quienes son esta gente?" pensó Puño de Hierro.

Jilguero se sentó junto a la hoguera y extendió el brazo para alcanzar un acordeón que le ofrecia otro de sus hombres, tomó aire antes de empezar a cantar.

-"De noble cuna era
aquel extraño raptor
mas en plena mar
se hallaba su corazón.

Por su pueblo amado
hombres y mujeres
campesinos y soldados
mas por el noble señor
injustamente repudiado."

Puño de Hierro observó como se levantaba el campamento, observó como todos empezaron a cantar y a bailar, pudo observar hombres y mujeres, viejos y jovenes, algunos de aspecto salvaje y otros de apariencia más cuidada. Observó que muchas de sus capas y capuchas eran robadas, tenídas de negro y rojo por pintura humana, pero pertenecian a casas norteñas, se sorprendió con la presencia del Kraken, muchos de ellos debian de haber sido Hijos del Hierro.

-"Desterrado de su vida
Roto su viejo blasón
Con solo una salida
que le garantizaba
su salvación.

Muerto en la tierra
muerto y reseco
el señor de plumas negras
mas renaciendo de las aguas
pudo respirar de nuevo.

Y así nació, así pasó
El Raptor que el oceano dominó.
Noble y feróz, con una sola pasión
El Rey de los Mares, nuestro único señor

Sus garras de un acero
imposible de oxidar.
Mas el siempre prefiere sus ojos
para hasta las mas fieras bestias hipnotizar.

A las sirenas sedujo
A los tiburones domesticó
A las ballenas encantar pudo
Y para el Kraken de Hierro,
no más que el beso de sus garras de acero.

Y así nació, así pasó
El Raptor que el oceano dominó.
Noble y feróz, con una sola pasión
El Rey de los Mares, nuestro único señor.

La tierra se enteró, por la boca
de su antiguo señor.
se hizo la guerra, a punta de pistola.
Mas el mar se alzó, hundiendo la tierra
Como una orca atrapando a su presa.

Y así marchó, así marcho
El Raptor que del oceano nació
Noble y vencendor, con una sola pasión
El Rey de los Mares, nuestro único señor."

Cuando la canción acabó, todos tomaron un trago de una bebida en una jarra. No pasó mucho tiempo hasta que Lagarto se acercará a ellos, con dos encapuchados a su lado.

-Espero que os haya gustado la canción de mi amigo, aunque ustedes no entendeis de amistad, solo de guerra y muerte, los placeres de la vida se os escapan de vuestras limpias garras.

-Sueltame y verás hasta que punto estan limpias -amenazó Lobo Rojo, pero aunque quiso sonar amenazante, tosió al terminar.

-Tus garras no se pero tu cara....ouch, perdón por eso. Y no me referia a vosotros, obreros. Me referia a los soldados del rey.

Puño de Hierro miró a los ojos del encapuchado y forzó una sonrisa

-No creo que a un manco os sea mucho problema desencadenado. ¿Que quereis de nosotros?

-Una razón para no cortaros el cuello y tirarselo a los cocodrilos, así nos dejarian tranquilos una vez partamos al río.

-Estamos en una misión importante -dijo él sin pensarselo- una misión que nos fue dada por el misimismo Cara Cortada...

-La verdad, no creo que me hayas entendido, os estoy pidiendo una razón para dejaros con vida, no una expicación de por qué estais aquí.

-...y el Rey sin Nombre tiene una reptuación que seguro conocerás. Tras la guerra del Rey Loco, una colonia norteña quemó una estatua del Rey Loco, algo tan simple como eso. Al día siguiente donde antes habia habido una colonia solo habia cadaveres y carroñeros. El Pueblo Libre mató a su hijo y muchas de las grandes familias a su mando simplemente se rindieron y ganaron provecho haciendolo.

-Je je je, las mafias fueron las que acabaron con las familias que no quisieron arrodillarse...

-¿Y quien crees que estaba detras de las mafias en primer lugar? el primer Skull Mask, el Rey sin Nombre. Y sobre el Pueblo Libre, todos saben lo que ocurrió. Los Skull Mask se rebelaron contra él, y él mismo fue quien acabó con su hermano. ¿Creeis que escapareis de su ira? no, nunca olvida, si su misión no se cumple se cabreara mucho.

-¿Los Skull Mask muertos? -Lagarto soltó una risilla- alguien me ha dicho otra cosa muy distinta.

-¿Quien?

-Un jugador nunca enseña sus cartas -Lagarto se pone de rodillas para estar a la altura de Puño- la ira de Cara Cortada no me asusta, a enemigos igual de poderosos hemos incordiado y aqui estamos, vivos y coleando, de nuevo ¿por qué deberia dejaros con vida?

Puño trató de pensar a toda velocidad.

-El Sur tiene más oro del que podrás ver en tu vida, lo necesitaras.

-¿Y por qué me iban a pagar por un general sureño y unos obreros?

Puño bajó la cabeza, no sabia que decir, si Sombra estuviera ahí probablemente se le hubiera ocurrido algo...y la recompensa por Sombra del Sur hubiera sido mucho mayor que por la suya.

-Que sea rápido para mí -dijo en voz baja- perdonad la vida a mis hombres, tomadlos como soldados o haced lo que querais.

Sin tierras, sin descendencia...sin ninguna victoria real...lo recordarían como el peor general que jamas haya servido al mando de Cara Cortada, pero ¿que le importaba si moriria? iba a morir de todas formas y preferia las garras al Veneno Blanco.

Pero Lagarto se limitó a reir

-Era una pregunta retórica, se la razón por la que no debo mataros -dijo este, se levantó y hablo alto para que le entendieran todos- vereis, la Zorrra Negra no ha querido decir ni una palabra sobre su misión, preferia morir antes que hablar, pero ustedes valorais algo más vuestras vidas ¿verdaf?

¿Habian capturado a Sombra? no pudo evitar sorprenderse.

-Mis hombres no van a hablar -dijo Puño de Hierro- no importa lo que nos hagas.

-Sabia que dirias eso ¡Caricias, ven aquí! -llamó Lagarto

La guardia abandonó su posición y se acercó a su lider, que le susurró algo al oido. La raptor sonrió de una forma que no tranquilizaba mucho a Puño, se acercó a uno de los guardias de Sombra, lo sabia por las rayas rojas ya casi despintadas en el plumaje.

El espectaculo que siguió fue desagradable hasta para él, cuando la Caricias acabó al pobre soldado le faltaban los dos ojos, una de sus manos habia sido arrancada de la forma más bruta y sucia, los intestinos caian del tajo en el vientre y lo que por fin acabó con el sufrimiento del pobre guardia fue el corazón arrancado lentamente.
La carcelera devoraba el corazón de su presa como si no hubiera comido nada en meses.

-No sabia que los guardias reales girtaran -Lagarto sonrió- ¿quien es el siguiente?

Puño no quería parecer sorprendido, trató de imitar la cara impasiva de Sombra, pero le faltaban los ojos y el aspecto para realmente imponer siquiera respeto, sabia que no le harian caso, pero debia intentarlo.

-Mis hombres viven para esto, no se dejaran intimidar por unos bárbaros salvajes. Recordamos nuestro entrenamiento

-Y ahí esta el problema -Lagarto se volvió hacia él y le señaló con un dedo acusador- nacisteis para morir, todos vosotros sois meras fichas controladas por la mano jugadora, y al final se sabe que se deben sacrificar algunas fichas para ganar. mis hombres moririan por mí, pero no porque les dé miedo, no porque sea su señor, sino porque somos camaradas, amigos de sangre, hermanos diria yo, y que no me oiga mi padre decir eso. Otros claro los hemos contratado, el dinero ayuda, pero la Caricias y el Hurón, aqui presentes, llevan surcando los ríos salvajes conmigo practicamente desde que salimos del cáscaron, y esos son solo dos ejemplos. Lloramos a nuestros muertos, porque los conociamos, no por las hazañas que hicieron ni por la gloria y el honor ¿a quien le importa la gloria y el honor cuando puede vivir? ¡eso es lo que nos diferencia de vosotros! ¡no conoceis más vida que la servidumbre!

Lo más probable es que fuera a seguir hablando, pero el vomito de uno de los obreros lo interrumpió, de sus encias empezaba a emanar una saliva blanca y espesa como la espuma de las olas en el mar. "No, no tan pronto" pensó, por dentro sintió como si un fuego ardiera. "Vaya forma de morir

Tenía ya asumido que pronto vería a sus padres, fueran quienes fueran, cuando su compañero habló

-Perseguimos a tres supervivientes de los Skull Mask -dijo levantandose, parecia que brillaba algo donde antes habia estado su ojo, pero no era más que un efecto óptico- ¿eso queriais saber?

-¿Está el hermano de Cara Cortada entre ellos? -preguntó Lagarto relajando los hombros ¿como sabia que Mercenario seguía vivo?

-Sí -escupió Lobo Rojo- por poco tiempo, dejadnos marchar y obtendreis la gratitud del rey.

-No quiero la gratitud del albino

-No hablaba del Sin Nombre -Lobo Rojo pareció más grande de pronto- hablo del grande y único Rey Dragón, señor de Nido de Viboras y gran obrero del Sindicato, ¿no quereis gratitud? tendreis el peso de todos vuestros hombres en oro

-¿Y por qué me iba a pagar un obero de mierda? -preguntó Lagarto.

-Por su heredero -Lobo Rojo echó la cabeza hacia atras- yo, El Guerrero de Plata, Nieve Roja. Yo soy el principe de Nido de Viboras.

"Y un traidor que ha preferido hablar" pensó Puño de Hierro, pero en el fondo estaba impresionado, no se lo veia venir.

Lagarto rió.

-Principe de nada, rey de nada, Nido de Viboras es campo de guerra para Cara Cortada y la Reina Dragón, las palabras se las lleva el viento. Además, resulta que ya me han hecho una oferta mucho mejor -dijo- solo queria asegurarme si todo lo que me han dicho era cierto, veo que lo és. Hurón, Caricias, venid conmigo. Calvo y Matamoscas, sustituidles.

-Asi se hará -dijo un raptor sin ninguna pluma, y a la luz de las antorchas parecia completamente desollado.

Se recostó contra el tronco.

-Así que Nieve Roja ¿eh? -dijo a "Nieve Roja" - ¿por qué mentiste?

-No mentí, me preguntasteis por mi nombre de nacimiento, aquel que me dieron mis padres, o quienes pensaban ser mis padres. Toda mi camada eramos bastardos de Roca Dragón todo el tiempo, cuando mi padre lo supo mató la mató, era un Lobo menor, probablemente pariente lejano de la que ahora aspira a dominar la Isla. Tomos mis hermanos murieron sumisos, yo mordí la mano de mi padre y escapé hasta dar con el verdadero, me acogió en su Sindicato, para pesar de muchos de los que estaban a su mando pero los fui ganando poco a poco.

-¿Y el "Guerrero de Plata" o "Caballero de Plata" o como sea? -preguntó Puño

-Unos motes absurdos que me dieron al entrar en el Sindicato, pero admito que les cogí cariño y los adopte como mi verdadero nombre, mejor que Nieve Roja...la mayoria de los obreros son de pobre familia, yo era un bastardo del Norte que habia crecido entre Lobos, con lujos y privilegios, por eso me llamaron Guerrero de Plata o Caballero de Plata, los dos me valen.

-Y ¿no te enseñaron tus padres nobles que la traición esta mal vista?

-No he traicionado a nadie, queria poner a salvo a mis hombres, tu deberias haber hecho lo mismo, mira todas las cosas que tienen, pueden que tengan las vacunas para el veneno blanco.

-Prefiero morir de una puñetera vez.

-Algunos aun tenemos planes para el futuro.

-Mi futuro murió junto a mi ciudad y mi brazo...sea el veneno, la Caricias o yo mismo ya he acpetado mi destino: morir sin nadie que recordarme.

-Si salgo con vida de esta y tu no, me aseguraré de decirle a Cara Cortada que moriste con honor.

-Mentiras -corrigió Puño.

-¿Que te importará? estarás muerto -Nieve esbozó una sonrisa y Puño pudo permitir reirse -ha sido un honor servir junto a tí, General Puño de Hierro.

Le extendió la mano y Puño se la estrecho con su mano restante.

-Lo mismo digo, principe bastardo -dijo Puño, y en lo más fondo decia la verdad, Nieve Roja tenía un ejercito de bárbaros y salvajes, pero no era uno de ellos y aun así se las habia apañado para controlarlos- extrañaré tus berrinches con Sombra.

-Ja ja ja -Nieve fue quien rió esta vez- la zorra negra, la ha llamado el otro, no le falta razón, ahora vamos a morir por su culpa.

Puño abrió la boca para decir algo pero vomitó, empezó a salivar, no sabia por qué salivaba tanto...hasta que recordó al otro, el veneno blanco se estaba apoderando de él, sintió convulsiones, escalofrios, se sintió como si tuviera una mente primitiva de nuevo y solo pensaba en morder algo. Y sobretodo, sintió la vida escapandose de su cuerpo.

-¡No deberia estar pasando tan pronto! -escuchó exclamar a Nieve Roja- ¡que alguien traiga un curandero! ¿quereis que se os muera un prisionero?

Su visión se volvía borrosa, pero pudo ver como el que parecía desollado, aquel que llamaban El Calvo, golpeaba en la cara a Nieve, dejandolo inconsciente.

Y pronto solo vió oscuridad, acompañada de puntos blancos, y se sintió tranquilo al fin, nada importaba ya, se vió a si mismo en Colina Ardiente, de nuevo en su esplendor, la guerra habia acabado, el Sur controlaba toda la Isla, y desde su casa de gobernador enseñaba a su hijo la ciudad que sería suya algun día.

"Por fin" pensó antes de exhalar el ultimo aliento antes de no ver ni sentir nada más.


Off topic- lamento el retraso, pero tuve unos pocos problemas con la parte de Puño de Hierro, pues no podia decidirme por ciertos dialogos o por poner la situación desde un punto de vista u otro, si de explicarlo todo o dejarlo al aire...espero que os haya gustado, aunque siento que la trama esta dando saltos entre lentitud e ir a toda pastilla, deberia equilibrar un poco más, la verdad -off topic off


Última edición por DinoRevolutionFan el Vie 20 Mayo 2016, 2:14 am, editado 2 veces
Volver arriba Ir abajo
jpog2000
Spinosaurus aegyptiacus
Spinosaurus aegyptiacus
avatar

Mensajes : 1132
Fecha de inscripción : 28/10/2013
Edad : 18
Localización : Cartago, Costa Rica.

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Jue 19 Mayo 2016, 11:45 am

Estuvo fantastico. Me llegó la muerte del General, en fin, un gran trabajo.

Saludos!
Volver arriba Ir abajo
DinoRevolutionFan
Tyrannosaurus Adulto
Tyrannosaurus Adulto
avatar

Mensajes : 1352
Fecha de inscripción : 22/11/2011
Edad : 17
Localización : Nostromo

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Jue 26 Mayo 2016, 4:19 am

Tres intentos, tres fallos, el plan de Mercenario era bueno, con una balsa podrian adelantar tiempo y perder al Sur, pero no aguantaba y se rompía. Linea trataba de recordar cosas que habia aprendido, pero no funcionaba.

El papel de Ojos era reducido, no sabia nada sobre contruir cosas y aunque Mercenario y Águila trataban de animarlo, sabian que irian más rapido si él se limitaba a proporcionar la madera y a vigilar.

Así estaba él, posado en la rama de un árbol como un buitre, ni rastro de los sureños, como si no los siguieran, no les llegaba su olor ni los veia. Era agradable respirar el aire puro, no se sentia así en mucho tiempo, los arboles se alzaban altos, los dinosaurios salvajes hacian su vida...le recordaban al hogar, los felinos. Las Rapaces, los Sierpe o los Elefante se refugiaban en sus fortalezas de piedra, pero los felinos reinaban en la selva, y no por ello su sangre era menos noble, incluso el Rey Loco lo sabía. Respiró el aire puro del bosque, los bramidos de los parasaurolophus endulzaron sus oidos al principio, aunque luego se acostumbró a escucharlos como si de respirar se tratase. Tambien le pareció oir un brachiosaurus, un sonido grave y alto, habia escuchado hablar a los soldados de los Sierpe que en el mar habia unas criaturas que eran aun más grandes que los brachiosaurus y cuyo canto era aun más sobrenatural, los llamaban ballenas, como la familia de los Ballena que gobernaba en Puerto del Arenque, en el Norte; eso le parecia dificil de creer, pero viendo las cosas que habia visto le paecia plausible.

Se bajó del arbol cuando empezó a oscurecer y se acercó a sus compañeros, Mercenario miraba el río, hundido en sus pensamientos, Águila maldecia a la hoguera que no queria prender, Ojos supuso que esa madera era la de los intentos fallidos.

-Veo que no ha habido suerte -comento y se sintió idiota por decir algo tan obvio.

-No, pero al menos tendremos una hoguera para pasar la noche.

Mercenario gruño, supuso que no habia sido facil para Águila convencerlo, Ojos entendia sus razones pero un fuego era lo que más necesitaba.

-Bueno, este es el valle encantado -comentó Ojos mirando a su alrededor- no parece muy encantado, lo más raro que he oido era un brachiosaurus y eso no tiene mucho de sobrentaural.

Era cierto que en el tunel habian visto cosas, pero el valle en sí parecia de lo más normal.

-¿Que esperabas ver? -preguntó Águila- ¿un dragón?

-No, joder no -Ojos se rió- pero ¿tanto para nada?

-Aun no hemos llegado al templo -dijo Mercenario- espera antes de hablar.

Tambien era cierto, aun solo llevaban menos de un día, pero no esperaba ver mucho: si lograban contruir la balsa adelantarian mucho terreno y las trampas mágicas del bosque, o lo que fuera que hubiera, no los atraparian.. Se levantó y anuncio que iria a buscar algo que cocinar en el fuego. Caminó por la orilla del río, hundiendo los pies en la arena, sumergido en sus pensamientos. Veia las conchas de las almejas, las pinzas de los cangrejos y las espinas de los peces en el río. Vió tambien el craneo de un Spinosaurus, alargado con la pequeña cresta en la cabeza. Miró hacia atras y vió el pequeño fuego a la distancia.

Más se alejaba más oscurecia, hasta que era completamente de noche. Los grillos empezaron su concierto nocturno habitual, llamandose a la distancia. Escuchó sonidos de unos huesos quebrandose, cercanos a su posición, internandose un poco en el bosque. Vió los ojos brillantes en la oscuridad, subiendo y bajando, y pudo distinguir la forma esbelta tomando carne de un cadaver de othnielia.

Debió de pisar una rama porque la criatura se volvió, un dilophosaurus joven, extendió las crestas de su volante y rujió a Ojos. Lo ultimo que quería era veneno de dilophosaurus para cenar, así que volvió a seguir la ruta de la orilla, dejando al pequeño teropodo seguir con su festin.

Y de pronto lo vió: una hoguera, "el Sur" pensó "estan aquí" y se volvió, no veia la hoguera de su campamento, estaban suficientemente lejos, si se daba la vuelta olvidaria que los habia visto...le pudo la curiosidad, tal vez no fuera el Sur.

Se acercó más y escuchó el sonido de las voces y los instrumentos

"....A las sirenas sedujo
A los tiburones domesticó
A las ballenas encantar pudo
Y para el Kraken de Hierro,
no más que el beso de sus garras de acero.

Y así nació, así pasó
El Raptor que el oceano dominó.
Noble y feróz, con una sola pasión
El Rey de los Mares, nuestro único señor...."

-¿Otra vez "El hermano del Kraken"? -dijo una voz, Ojos advirtió que dos raptores se acercaban, corrió a esconderse tras unos arbustos y los observó desde ahí:
Uno tenía una capa roja con rayas onduladas negras, la otra tenía una una capa medio rota mitad derecha negra y mitad izquierda roja, los dos llevaban capuchas negras.

-¿Que quieres?, a Lagarto le gusta esa canción.-dijo la de la capa rota.

-Pues bien por él -repuso el de la capa a rayas- me alegro de que tenga yo que hacer la guardia ahora porque yo la odio.

-Tu odias todo, Ánguila -le escupó la otra

-No odio a los cocodrilos.

-Pues en eso no estamos de acuerdo, cuando mate al cabrón que he visto esta mañana voy a colgar su craneo de mi barco.

-¡Si no tienes barco, atontada!

-Me lo dará Lagarto cuando mate al cocodrilo y le entregue su piel, estupido.

-¿Como vas a entregarle la piel de un cocodrilo?

-¿Y de que crees que esta hecha mi capa?

-Bueno, para tí la perra gorda, Caiman. No tengo ganas de discutir

-¿Tambien odias discutir?

-Odio escuchar "El Hermano del Kraken" de fondo mientras tengo que vigilar los botes

"¿Botes? ¿ha dicho votes?" no se lo pensó dos veces, salió de su escondite y antes de que les diera tiempo a esbozar una palabra los dos yacian incoscientes.

Se acercó a la orilla y los vió ¿como no los habia visto andando hacia allí? habria unos veinte, botes de madera con remos, en uno cabian tres raptores o quiza más.

Empujó uno de ellos al agua y se montó en él, tomando los remos, nunca lo habia hecho pero tampoco iba a ser muy dificil ¿no?. Era demasiado bueno para ser verdad, y la corriente iba a su favor.

Recorrió en poco tiempo el espacio que habia recorrido andando, vió al dilophosaurus devorando su presa y lo perdió de vista cuando le parecia que una figura más grande se acercaba a él; no tardo en ver el craneo del Spinosaurus en la orilla.

Y en poco tiempo llegó done Mercenario y Águila, los dos se levantaron y se acercaron al río con unas expresiones en la cara que cualquiera diria que acaba de emerger una kraken del fondo del mar.

-¿Os gusta lo que he cazado? -les dijo con una sonrisa

-¿De donde diablos has sacado eso? -preguntó Águila

-Lo he tomado prestado, habia una especie de piratas o algo así, los únicos que se dieron cuenta estan en el suelo tragando tierra.

Mercenario pareció esbozar una sonrisa, y cuando Mercenario sonreia algo iba muy mal.

-Lo has hecho bien, Ojos -le reconoció- será mejor que partamos.

Llevó el bote a tierra y ayudo a sus compañeros a apagar el fuego, después lo volvieron a empujar al agua y se montaron. Mercenario decidió tomar los remos para que Águila y Ojos pudieran descansar "lo vais a necesitar" les dijo.

-Entonces -dijo Águila- no has encontrado nada para comer ¿me equivoco?

-Nop -respondió Ojos- ya nos pescará algo Mercenario.

El viejo le miró y se permitio otra sonrisa. Demasiado bueno para ser verdad, un bote, la corriente a su favor...solo habia un pequeño problema: la misma criatura de la que hablaban los bandidos, la misma que se habia llevado al parasaurolophus a las aguas. No debía pensar en eso, pero podría estar en cualquier parte

Aun con esos pensamientos no tardó en quedarse dormido. Entre otras cosas soñó con un cocodrilo del tamaño de tres troncos que asomaba de las aguas para devorarle, y sus ojos brillaban con un azul neon.

.
.
.

Despertó entre gritos y sudor, el sol ya asomaba en el cielo, parecia que llevaba dormido una eternidad, antes de despertarse los murcielagos le rodeaban, mordiendo cada escama de su cuerpo, hasta que su piel se volvia blanca y espumosa.

Se tocó la boca, no habia rastro de baba blanca, suspiró alividado, todo habia sido una pesadilla. Ni murcielagos, ni piratas ni Skull Mask...sin embargo sentía como el suelo se movia bajo sus pies. Se dió cuenta de que estaba sentado en la madera y cuando miró a los lados estaba rodeado de agua.

-Te has despertado, y yo que ya pensaba que podriamos tirar tu cadaver a los cocodrilos -dijo una voz que recordó al instante: Lobo....Nieve, Nieve Roja.

-¿Que me ha pasado? -preguntó

-Te desmayaste, tus ojos estaban completamente blancos y parecias un puto perro con esa baba blanca, pero pudieron salvarte a tiempo.

El muñon le ardia más que nunca, un dolor insoportable, como si estuviera reviviendo el momento en el que el Skull Mask le arrancó el brazo.

-Veo que te duele ¿eh? -Nieve Roja sonrió- cosa del Lagarto, dijo que seria divertido clavarte la aguja en el muñon.

-¿La aguja? -Puño frunció el ceño.

-La cura -explicó Nieve- no pensara que fuera a funcionar pero... aqui estas.

-Deberiais haberme dejado morir -dijo él, recordaba lo ultimo que vió antes de no sentir nada, daria todo para volver a verlo- ¿Donde estamos?

-¿Recuerdas ese trato que mencionó el dichoso Lagarto? -preguntó Nieve, continuó cuando Puño asintió levemente- aparentemente una parte de ese trato era dejarnos libres con botes.

-¿Y para que queremos estos botes?

-Preguntaselo a la "zorra negra" je je je -Nieve rió- Sombra del Sur esta en el ultimo bote, con dos de esos piratas o lo que sean, aparentemente vieron a uno de los Skull Mask, lucharon contra él "valientemente", o eso dicen ellos, y este los dejó incoscientes, cuando despertaron uno de los botes no estaba ¿para que iba a robar un bote si no pensaba utilizarlo?

Tenía que procesar esa información, recordaba como Lagarto Ocelado amenazaba con ordenar a la Caricias que los matara lentamente a todos ¿era un juego? no sabia como habia reaccionado Sombra, si la asesina habia realmente aprendido algo de Cara Cortada no se tomaria muy bien un insulto tan grave, y sin embargo cuando se volvió la vió, tenía una nueva capa negra de plumas y una capucha tambien negra, hablaba con los dos piratas.

Habria unos veinte botes de madera, todos ellos avanzaban siguiendo la corriente, veía que habian alcanzado uno de los "claros" que mencionó Nieve Roja, y se acercaban a los manglares para desaparecer entre la vegetación.

Sintió como las aguas temblaban y la barca se movia, escuchaba tambien los enormes pasos, cuando mró a la derecha, tres brachiosaurios jovenes se acercaban a la orilla saliendo de los arboles, bajo sus pies los pequeños othnileias y los dryosaurios buscaban semillas en la tierra, moviendo la cabeza de una forma que recordaba a un pájaro. Los hadrosaurios bramaban, Puño no sabia mucho de fauna pero sabia que los hadrosaurus se juntaban con los sauropodos para protegerse de los depredadores. Veia a los parasaurolophus con sus cuernos de rojo intenso y a los edmontosaurus, de color marron claro con rayas negras en la cola y un pico que recordaba comicamente al de un pato.

Uno de los pequeños parasaurolophus trató de alejarse pero su madre corrió tras él empujandolo con la cabeza, la cria se debatió hasta que uno de los machos, con el cuerno de un rojo aun más intenso que los demás, lanzó un bramido tan potente que parecia que las aguas se levantarian como en la canción de los piratas. Ese debia de ser el lider de la manada, el que los protegia y los mantenia unidos. Recordó de nuevo el sueño y se entristeciño.... Sin embargo si lograba capturar a los Skull Mask tal vez podria hacerlo realidad, gobernar Colina Ardiente o incluso Nueva Fuego, hacerse un nombre en las grandes familias y los grandes heroes del Sur...nada le gustaria más.

Los perdió de vista cuando se internaron entre los arboles acuáticos, tuvieron que remar con cuidado a partir de ese momento. Chocarse con una raiz era lo ultimo que querian.

.
.
.

-Mis hombres me informan que tu plan esta teniendo éxito -dijo el prisionero- bien hecho, no contaba con el veneno de una serpiente para matar al crustaceo.

Serpiente habia aguantado esas mofas a su familia desde que era una cria, ya no le importaban, fingia dar de comer al prisionero, bueno, en verdad eso tambien lo estaba haciendo. Sierpe estaba tan flaco que parecia no haber comido nada en años, y sin embargo no devoraba el compsognathus rapidamente como otros prisioneros harian, seguia comiendo con cierta decencia.

-Fue improvisado -admitió ella.

-Oh, no seas modesta -Sierpe sonrió- si eso fue improvisación deberias improvisar más a menudo. Me llegan los rumores: Centolla os ha vendido al Sur, y no pasará mucho tiempo hasta que pacte con ellos, como hizo cierto servidor. Esta farsa se extiende cada día más, al punto de que los hombres y mujeres en los que él más confia ahora son todos míos, y eso os incluye a vosotros.

-¿A nosotros? -Serpiente tenía el presentimiento de que les iba a ordenar algo nuevo, y así fue.

-Tu amigo, no él chaval, el grande, tiene razón en una cosa: un asesinato por la espalda -La sonrisa que Sierpe le dedico la ponía nerviosa, no podia evitar acordarse de Cara Cortada- me aseguraré de que sean mis hombres los que esten con vosotros en ese momento y podreis hacer lo que os venga en gana.

Serpiente debía admitir que le gustaba más esa idea que una batalla abierta, sin embargo habia mucho riesgo tambien.

-¿Y si nos descubren? -preguntó ella

-No lo harán, hazme caso.

-Si es algo tan sencillo ¿por qué no lo intentaste antes?

-Antes no confiaba en ninguno de los hombres que me eran leales, ahora ellos son los únicos que no dicen nada sobre él. Antes me tenía el ojo siempre encima y ahora tiene más problemas.

Serpiente asintió

-No me gusta, me parece precipitado....pero lo haré, en persona.

-Sabia que podía confiar en vosotros.

Dos raptores se le acercaron, uno era sureño con plumas verdes y el otro norteño con una cicatriz de quemadura en el cuello. Serpiente supuso que eran de los hombres de Sierpe pero no supo la verdad hasta que los tenía al lado.

-Apartate, Skull Mask -dijo.

-¿Que signfica esto?

-El jefe sabe que ha sido él, no el Sur -dijo el quemado señalandolo con dedo acusador. él trató de asesinaros quemandoos vivos.

-Los ví, eran hombres de Cara Cortada -mintió ella gruñendo.

-Bajo su mando -insistió el de las plumas verdes

-Quiero pruebas -Serpiente se mantuvo firme como una roca.

-No las necesitamos, lo sabemos todo, conspiró con la esclava de la aldea para quemaros vivos. Sabia que heriria a la grandeza de nuestro señor. Y usó al Sur por si su plan salia mal para incluparle.

"Asi que ahora solo lo respaldan tus hombres ¿eh? estupido de la nobleza" pensó Serpiente

La empujaron a la fuerza y lo llevaron ante la tienda de Centolla, este salió acompañado de dos de sus hombres y recibió al prisionero, maniatado. Serpiente pudo hacer poco más que seguirle. Cuando miró a su alrededor vió que todo el mundo se habia congregado allí y abucheaba al prisionero, incluso aquellos que eran sus hombres, al menos esos sabian actuar.

-¿Por que se hace esto? -le preguntó a Centolla.

Este dijo lo mismo que sus hombres en un tono incluso más agresivo.

-No te cansas de molestar, Centolla de mierda -le dijo Centolla a Sierpe, a Serpiente casi se le habia olvidado aquella farsa del intercambio de nombres- primero conspiras mi asesinato y ahora conspirar para poner a mis hombres en mi contra ¡mucha piedad fue dejarte vivir! ¡que las garras de la justicia se claven en tí!

Los demás repitieron a gritos la ultima linea de su patético discurso.

-Seguro que debe de haber otra manera -dijo Serpiente.

-Se debe hacer justicia -insisitió Centolla- a partir de ahora la traición no se perdonará.

-Un juicio -buscaba ideas rapidamente- que se someta a juicio.

-Los dioses ya lo han juzgado, y le han declarado culpable.

-¡Culpable! ¡Culpable! -gritaron los demás.

Extendió sus garras, podía matar a Centolla ahí delante y acabaria con todo, pero entonces todos sus seguidores se le echarian encima. Y sin embargo tenía a los hombres de Sierpe de su parte, y la lealtad hacia Centolla fluctuaba....podía hacerlo, lo tenía delante, solo tenía que hacerlo.

Y sin embargo, una vez más, la estupidez de un crío fue la que lo echó todo a perder. Linea apareció entre la multitud.

-¡Dejadlo ir! -exclamó en voz alta, en un tono que trataba de parecer noble y poderoso

-¡No entiendes de esto, chico! -dijo Centolla- ¡debe pagar por sus crimenes!

-Si alguien debe pagar eres tú....Centolla.

Las miradas se dirigieron hacia él, muchos de los veteranos ya lo sabian, pero los nuevos reclutas, o aquellos que suponia que eran los nuevs miraban sin dar crédito a Centolla.

-Chico, te dire esto solo una vez: vete de aquí y olvidaré que esto ha pasado.

-Y yo te diré esto solo una vez -Linea se acercó extendiendo sus garras- te declaro culpable de traición, de asesinato, de genocida, de saqueador, de violador y de enemigo de la paz. Y el raptor que marca la sentencia es el que se mancha las garras.

¿Un dicho del Norte? ¿en serio? ni siquiera recordaba si era así de verdad, pero Linea parecía haberse tomado esa idea de ir al Norte muy a pecho. Centolla rugió colérico y se lanzó hacia el joven, ambos se enfrascaron en un baile mortal que duró unos minutos. Trató de ayudarle pero los guardias se ponian en su camino y debia luchar contra ellos.

Sin embargo el momento de gloria no duró mucho, Centolla golpeó a Linea en la cara y lo tiró al suelo.

-Me has decepcionado, chico -Centolla sonaba realmente dolido, si eso era posible- de la serpiente me lo esperaba, son animales traicioneros, del mercenario tambien, su lealtad cambia con chasquir un dedo, pero de tí no, creia que podrías sucederme, imaginatelo, Uno de los Rapaces al mando de los cangrejos, hermoso....guardias, llevaosló, a él y a sus amigos. Tambien a Sierpe, encerradlos en una tienda donde no los vea, ya sabré que hacer con ellos.

Serpiente ya luchaba contra los guardias cuando dijo esas palabras, mató a dos antes de que la apresaran, se debatió, golpeó a uno en el vientre con su garra del pie, antes de sentir el golpe en la cabeza y ver como el mundo se fundía a negro.

Off Topic- perdón por el retraso, se borró el inicio y tuve que hacer esa parte de nuevo. Sobre lo de la muerte del General, nunca pensé en matarlo en esa escena, solo que entrara en coma, pero me gustó el resultado y dude muchismo si dejarlo muerto o seguir con el plan inicial...hasta que pensé "ah, que demonios, aun no he terminado con él", ¿signfica esto que soy un blando que no se atreve matar a sus personajes?...tal vez sí...o tal vez no...-off topic off
Volver arriba Ir abajo
Spinosaurus marocannus
Spinosaurus Veterano
Spinosaurus Veterano
avatar

Mensajes : 1071
Fecha de inscripción : 20/08/2010
Edad : 15
Localización : Echando raíces

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Sáb 28 Mayo 2016, 4:47 am

Muy buenos capítulos Dinorev, tres historias a la vez en una sola, por no mencionar Crónicas, debes de estar exprimiéndote la cabeza de lo lindo.

_________________

"¿Es un tiranosaurio?"
"No, suena más grande"
Volver arriba Ir abajo
DinoRevolutionFan
Tyrannosaurus Adulto
Tyrannosaurus Adulto
avatar

Mensajes : 1352
Fecha de inscripción : 22/11/2011
Edad : 17
Localización : Nostromo

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Sáb 28 Mayo 2016, 8:39 pm

Off Topic- Un poco, la verdad, pero tengo más o menos claro donde va a ir a parar la cosa asi que eso me ayuda a desarrollar los personajes mejor para llevarlos a esas situaciones que tengo en mente....o eso intento, no soy un escritor profesional ni nada por el estilo -off topic off


La barca avanzaba lentamente entre los manglares, odiaba los arboles acuaticos, odiaba las raices hundiendose en el suelo que daban poco espacio para maniobrar, la barca chocaba con ellas contantemente y Sombra temió que volcara, aunque no dió muestras de ello.

Demasiado tiempo con los dos piratas, eran tan estupidos como una cubeta, pero tenían cierta carisma que los obreros no tenían. Ánguila y Caiman habian dicho que se llamaban, no sabia nada de ellos pero supuso que eran hermanos.

-Era una sombra en la oscuridad -dijo Anguila- si, los ojos brillaban un amarillo salvaje, nunca vi nada parecido, excepto tal vez por usted, mi señora.

-Idiota -le rujió Caiman- era tan normal como tú y yo, no te hagas el heroe.

-No me estoy haciendo el heroe, atontada -protestó Ánguila- pero lo era, era una sombra en la oscuridad.

-Y ella es la Sombra del Sur -Anguila le señaló- ya ha luchado contra los Skull Mask, sabe como son, no hay que recordarselo.

-Si, lo se -afirmó ella- no un enemigo que deba ser subestimado, pero no son invencibles.

Se le habia dado bien resolver conflctos desde que era una cría, casi tan bien como causarlos.

-Bueno, ¿que se yo? -Anguila se encojió de hombros- estamos en el Valle del Dragón, cosas raras pasan aquí.

Sombra suspiró, no le gustaba hablar de magia, de temas misticos que sabia de sobra que no existian, menos aun dirigiendose por aquel rio maldito al templo de los dioses...de los falsos dioses.

-He visto muchas cosas, raptor de agua -se limitó a responder- estoy preparada para lo que los...dioses...me lancen.

-Oh, yo no estaria tan seguro -Anguila se acomodó en la barca.

-ya empezamos... -Caiman se llevó las manos a la cabeza

-Que te calles, atontada -respondió Anguila- este es el Valle del Dragón. Aqui fue cuando se abrió el primer huevo de piedra del que emergió el primer dragón, envuelto en llamas azules y ojos tan blancos como los vuestros, mi señora sureña. Aquí los dragones iniciaron su expansión por el mundo cubriendolo de fuego y cenizas, adorados por todas las especies y llevando sabiduria a todos los rincones del planeta, uno solo de ellos podía vivir millones de años y por sus ojos vieron como unas especies se alzaban y otras caian en el olvido. Y pobre de aquellos que quisieran acabar con su reinado.

Sombra sabia muy pocas cosas de los dragones, pero no habia oido esa historia, pese a todo quiso escucharla pues de todas aquellas cosas lengendarias y aquellas deidades los dragones eran las que menos le disgustaban.

-Los dragones eran muy poderosos, me lo puedo imaginar, sin embargo nunca he visto ninguno ni conozco a nadie que los haya visto -era la forma de Sombra de decir que no se creia una palabra.

- ¡Ah! ¿que fue lo que hizo que su fuego se desvaneciera? -continuó Anguila- algunos diran que fue la bola del espacio, otros que fue el hielo que, unos pocos creen que los humanos los cazaron. Yo no soy nadie para opinar, pero todo el mundo sabe que aqui fue donde murió el ultimo dragón. Y todo el mundo sabe que los dragones volverán, esta escrito, profetizado; los dragones nacieron para reinar en este mundo azul, para iluminarlos con su fuego y ahuyentar a la oscuridad. Y siento que será pronto, lo presiento, el huevo ya se esta incubando, el hijo del fuego nacerá en este valle entre fuego y sangre, tal vez lo veamos, tal vez los sacerdotes del templo lo oculten en el gran edificio, si ven que nos acercamos...

-¡ja ja ja! -Caiman rió- el unico dragón del que me preocupo es el que nada bajo el bote, lo siento, le sacaré los ojos y me hare una capa con su piel.

-El unico dragón que deberia preocuparos es el que avanza hacia el Sur -Sombra tambien habia oido de aquello en el campamento de Lagarto- los Skull Mask no son la amenaza que Cara Cortada supone, tampoco los Jinetes del Alba ni el Pueblo Libre, el verdadero enemigo es el lobo alado.

-Como usted diga, mi señora -dijo Anguila- pero ¿y si la reina dragón se dirigiera aquí a por un dragón?

La idea más estupida que habia oido en toda su vida, le faltó poco para reirse.

-O tal vez quiere tomar el Sur para extender su gobierno en la isla -se limitó a responder- suena algo más logico.

-¿Ves, idiota? -Caiman golpeó en las costillas a Anguila

-Y digo yo -Anguila no cejaba en su empeño- ¿que haran todos estos reyes cuando no hay más tronos en los que sentarse? ¿morirse de asco en ellos?

-Reinaran, idiota -rujió de nuevo Caiman, a esas alturas Sombra no sabia si sus verdaderos nombres eran Idiota y Atontada y Anguila y Caiman no eran más que meras cortesias- ¿para que crees que quieren un trono?

-Que aburrido tendrá que ser ¿no? -Anguila suspiró

No pudo escuchar más de su conversación porque sonó un cuerno, era sureño

-¡Mi señora! -dijo un solado desde la lejania- ¡los hemos divisado! ¡los Skull Mask! ¡los tenemos!

Sombra se levantó pese a las corrientes y al riesgo de ser golpeada por la rama de un arbol y los vio: una barca más pequeña debatiendo con las raices, creian que adelantarian terreno pero se nota que no habian manejado un bote en toda su vida. Ellos, por el contrario, contaban con piratas.

-Por fin -se dijo.

Y sin embargo pronto desaparecieron de su visión, no los veia entre los manglares.

-¿Donde estan? -preguntó a sus hombres

-Hay un claro más adelante -fue un obrero quien conquistó- han salido de los manglares.

Mierda, eso les daba tiempo para escapar...sin embargo pronto ellos se liberarian tambien de aquellas raices y les darian caza "podeis huir" pensó "pero no para siempre".

.
.
.

-¿Que es esto? -rujió Cara Cortada colérico

-Es una carta de la Mano del Oro -dijo aquel soldado que le traia el pergamino.

Sentado en el gran sillon que le servia de trono, con el pequeño allosaurus roncando a su lado, sentía su respiración contra él.

-Se lo que es, soldado -replicó Cara Cortada- ¿por qué solicita mi Mano del Oro esto? lo dejé claro desde que ascendí al trono: la unidad de mi ejercito representa la unidad de la nación. Se lo expliqué a los Elefante, se los explique a ese Sierpe, a los Grajo y a todas las familias que me sirven ¿por qué siguen insistiendo?

-La Mano del Oro dijo que las familias siempre se lo habian tomado como un insulto, como un signo de desconfianza -dijo el soldado temblando- el Rey Loco les permitia tener mano sobre sus ejercitos propios.

-Al Rey Loco no lo llamaban así porque sonaba bien -dijo Cara Cortada- no seguiré los pasos de mi padre demente. Si les doy un ejercito propio a cada familia podrán rebelarse cuando quieran ¿no se ha parado a pensar eso mi Mano?

-Sí, pero cuando la Loba con Alas cruce el muro....puede que algunos se unan a su causa

-¿Estas insinuando que dejaré que la perra pase? -rujió Cara Cortada- no, la reina esta controlada, mi problema son los Jinetes del Alba y por lo que se dice muchas de las antiguas familias que sobrevivieron al genocidio se han unido a ellos, no quiero más rebeliones. No, no le daré triceratops a los Elefante para que los hagan pasar por paquidermos, eso es todo, llevale mi respuesta a mi Mano.

-Si mi señor...mi rey -el soldado se retiró.

Cara Cortada se llevó las manos a la cabeza "la reina esta controlada" habia dicho, je je je, le hacia gracia hasta a él, el día anterior le habian llevado la noticia de que Nido de Viboras apoyaba oficialmente a la Reina Dragón, el intento del Sur por mantenerlo era ahora una campaña de conquista.

Puto Rey Dragón, necesitaba a sus hombres y a sus exploradores, necesitaba su mano de obra y su apoyo pero darle un reino para él mismo era exagerado, nunca deberia haberle prometido Nido de Viboras, ese obrero tenia de rey lo que Mercenario de bufón. De todas formas era facil para el entonces: Nido de Viboras no era nada, lo unico de lo que podia presumir era de minerales y materiales para edificaciones, pero con los obreros en esa zona podia tenerlos tanto como si fueran suyos.
Sin embargo ahora Nido de Viboras era lo unico que se interponia entre uno de los ejercitos más poderosos de la Isla y su reino. El muro estaba bien, cruzaba la Isla de este a oste, construida con hierro, Cara Cortada habia ordenado desmontar casi todas las fábricas humanas y usar los materiales para construir el muro, imponente construcción, bien defendida y casi impentrable, pero de nada servia sin hombres, y les estaban acabando: soldados para Nido de Viboras, soldados para el Pueblo Libre, soldados para las ciudades, soldados para los Jinetes del Alba...¿y el mur qué?

Rechazó esos pensamientos un instante y acarició la cabeza del allosaurus, que lanzó un gorjeo antes de despertarse, cuando bostezó enseñó su dentadura poco desarrollada y sus encias rosas, estiró las patas y bajo de la silla para buscar algun ratón que llevarse a la boca.

Pensó en Sombra del Sur ¿habria tenido exito en su misión? se sentia que hacia milenios desde que la envió a buscar a los Skull Mask...a su hermano. No debia de subestimarlo, pero se sentia casi tentado a hacerla volver, necesitaban hombres para defender la fortaleza, otra cosa es que él lo reconocieran.

Otro de los pequeños allosaurios que corretaban por la fortaleza se acercó a él con una rata en la boca, era un poco más grande que el otro, media un metro de altura y tenia los dientes más formados. Le ofreció la rata a Cara Cortada

-No, gracias -dijo este, sabiendo que el allosaurus no iba a entender una palabra- no tengo ganas de vomitar mi pastel de carne ni el vino.

Se rió de si mismo y se acordó de cuando tenía un chiste para todo, su padre decia que era un bufón, que nunca llegaría a nada. "El poder cambia a la gente" le dijo una vez su madre "cuando seas rey se te borrará esa sonrisa perfecta que tienes". A lo que el respondió "No sabia que mi sonrisa era perfecta, pensaba que asustaba a la gente, o al menos esa era mi intención, je je je".

Se levantó de la incomoda silla y fue a buscar un poco más de vino, se llevó la rata de su allosaurus y la tiró a la cubeta de madera que usaban para los desperdicios.

Salió de aquella sala principal por una puerta pequeña, la misma por la que entraban sus sirvientes y camareros, vió un enorme pasillo con muchas puertas a la derecha, a la izquiersa estaban las ventanas inacabadas que dejaban entrar la luz solar.

La despensa estaba al final, le llegó el fuerte olor de la carne, no tenía hambre pero aun así salivó. Se dirigió al final donde habia una pequeña puerta y cuando entró en la pequeña habitación se encontraba rodeado de barriles, era vino de raptores, no de humanos, el mismo Cara Cortada habia aprendido a hacerlo y le enseñó a sus sirvientes, delicioso, más cargado y más dulce que el de los humanos. cojió una copa y abrió el grifo de uno de los barriles hasta que el liquido rojo llenó el vaso ¿por qué los humanos solo llenaban un poco? los placeres de la vida eran para disfrutarlos en cantidad.

Volvió a la sala principal y antes de poder mojarse los labios vió a uno de sus generales, tenía una capa nueva recien tejida de color naranja, que contrastaba con el raptor que la portaba, veterano y lleno de cortes.

-Mi señor, lamento ser yo quien le informe -dijo, estaba acompañado de un sequito de guardias reales.

-Dejate de acertijos, general ¿que pasa? -preguntó

-Los Jinetes del Alba...estan aquí -dijo al fin- aun no sitian la ciudad, pero vemos a sus exploradores en los arboles, el ataque será inminente, no creo que pase de esta noche.

Cara Cortada bebió el vino de un trago, que lastima que el deber le llamara, le apetecia mucho sentarse en su silla y ver a los pequeños allosaurus jugando, como los hijos que nunca tuvo "Sí, si que tuve hijos, tuve dos. Uno murió joven, otro salió a su abuelo y la otra huyó al norte asustada por su padre" no queria pensar en eso así que se limitó a acompañar al general fuera de la ciudad.

Cuando pasaba, sus soldados le hacian una reverencia y le llamaba "su majestad" o "mi señor", dependiendo de la confianza. Se subió a las almenas y vio los ojos brillantes que les observaban en los arboles. Asi que era cierto, los jinetes estaban ahí, los exploradores eran las nubes que presagiaban la tormenta, despues de ellos llegarian los soldados, despues los dinosaurios de asedio y la ciudad quedaria sitiada.

Uno de sus soldados trató de lanzar una piedra al explorador, falló, no recibió nada a cambio, ni una flecha ni una mirada...nada.

-Extraños estos Jinetes -dijo Cara Cortada- poneos las armaduras, hacer los preparativos, llenar los barriles de aceite, preparad a los sauropodos de asedio ¡vamos, ya!

La batalla empezaria pronto.
Volver arriba Ir abajo
DinoRevolutionFan
Tyrannosaurus Adulto
Tyrannosaurus Adulto
avatar

Mensajes : 1352
Fecha de inscripción : 22/11/2011
Edad : 17
Localización : Nostromo

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Sáb 04 Jun 2016, 7:23 am

-Se estan acercando -advirtió Ojos- necesitamos ir más rapido.

-Estoy remando tan rapido como puedo y no puedo controlar la corriente -dijo Águila, se turnaban para remar el bote, todos parecian creer hacerlo mejor que los demás.

Mercenarió se levantó manteniendo el equilibrio y observó los pequeños barcos de madera saliendo de entre los arboles, en cada uno de ellos habia oberos y sureños acompañados de uno o dos encapotados de rojo y negro remando.

Se acercaban peligrosamente, eran más rapidos y se conocian los peligros de las aguas. Sintió un golpe y faltó muy poco para acabar en las profundidades del rio.

-Culpa mia -dijo Águila- pero hay rocas.

-Mierda -susurró Mercenario, miró la madera, habia sido dañada pero no entraba agua, debian de tener cuidado con las rocas.

-Mas vale que os agarreis bien, no se levante más, señor -añadió Águila

Mercenario obedeció y se agarró al bote tan fuerte como pudo, vió atemorizado como asomaban picos grises de entre las aguas, situados casi al zar, como una trampa mortal.

El bote los esquivaba torpemente, en más de una ocasión la madera rozó la piedra y temió que se hunidera, pero Águila lograba estabilizarlo a tiempo y los daños no eran tan graves.

Miró hacia atras, los sureños se acercaban.

-Los tenemos encima -dijo Mercenario- si nos alcanzan....bueno, no me rendiré sin luchar

Girño la cabeza y contempló el templo que desaparecía entre las nubes, estaban practicamente en su destino, solo un poco más...solo un poco más.

Ya casi tenian encima a los botes ajenos cuando sintió la colisión, se echó hacia adelante y tuvieron que agarrarlo para que no se cayera.

-¿Que coño ha pasado? -preguntó

-Mierda...-dijo Águila por lo bajo al echar un vistazo- hemos roto la proa, ha chocado con este maldito tronco.

El tronco habia salido de la nada, media de un extremo a otro más de diez metros, era de color gris y tenía un aspecto rocoso y extrañamente simétrico.

-Aun podemos remar un poco, después tendremos que nadar o agarrarnos al tronco -añadió Águila

-Esto no es ningun tronco ¡rema! -exclamó Mercenario cogiendo él mismo un remo y tratando de alejarse, el tronco desapareció bajo las aguas y se perdió en la turbidez, sabia que el río estaba profundo asi que podia....no....unas burbujas empezaron a llegar a la superficie, venian desde el fondo, pasivas al principio, pero cada vez más grandes....preligrosamente cerca del bote.

-¡A la izquierda! -ordenó Mercenario empujando con el remo, Águila obedeció con una expresión de terror, Ojos le lanzó una mirada inquisitiva pero Águila parecia entender.

El ataque llegó antes de lo previsto y el hocico rozó la madera. La gigantesca criatura salió de las aguas de un salto tan rapido que se sentia antinatural viniendo de un reptil de tal tamaño, las escamas verdes y grises brillaban a la luz del sol, desvelando viejas cicatrices provocadas por los dioses sabian que. Cuando cayó de nuevo al agua la ola les alcanzó, mojando cada escama y pluma de su cuerpo.

-¡JODER! -exclamó Ojos, el deinosuchus volvía a la carga desde atras, moviendo la cola se acercaba mucho más rapido que los sureños, sus ojos eran dorados y la pupila vertical de gato le hacia mucho más misterioso, la cabeza era casi tan grande como el mismismo bote, y Mercenario no queria preguntarse como serían sus dientes. Su piel mostraba muchas cicatrices de batallas pasadas.

-Saltad -ordenó Mercenario friamente, casi aceptando una muerte antes de tiempo.

-¿Como que saltemos? -preguntó Ojos- ¡nos matará!

-Lo hará igualmente si nos quedamos ¡saltad, haced lo que os digo!

los tres saltaron al agua, estaba fria, era sucia y tan profunda que no sentian el suelo, pero fue mejor que la alternativa: el gigantesco cocodrilo agarró al bote con sus mandibulas y las cerró haciendolo trizas, el engaño duró poco: los vio nadando y lanzó una especie de gruñido.

-Muerto por un cocodrilo, je je, que acabe pronto -Ojos rió y las lagrimas recorrieron su rostro, Águila no tenía palabras y Mercenario tampoco.

No iba a poder saber de que se trataban sus visiones, no iba a poder acabar con su hermano, el mundo se cerró en torno a él, sus musculos se relajaron y aceptó su destino, iba a morir como una presa, devorado entero o a pedazos. Noto como el agua se movia a tan solo unos centimetros de distancia, y sintió los dientes rozando su piel

Lo habia aceptado cuando escuchó un susurro a sus espaldas, las palabras no las entendió, cuando se volvió no habia nadie, solo agua, bosque y templo, este ultimo parecia resplandecer. Se preguntó cuando iba el cocodrilo a cumplir su sentencia, y lo vió just enfrente, sus madibulas cerradas rozaban su piel, pero no parecia dar indicios de ataque, casi parecia un perrito manso al que se le pudiera acariciar, pero desde luego no oensaba averiguarlo.

Notaba algo raro en el cocodrilo, examinó su gigantesca cabeza buscando el qué hasta que miró a sus ojos: pupilas redondas como un mamifero, el iris antes dorado se habia vuleto de un color azul. Volvió a escuchar el susurro, no se molestó en volverse, sabia que no vería nada. El cocodrilo dió la vuelta nadando rió arriba...hacia los sureños.

.
.
.

-¿Que es eso? -preguntó Puño de Hierro

-Por los dioses ¡alejemonos! -exclamó Nieve Roja- ¡viene hacia aquí!

Tenia razón, la criatura que hasta hace tan solo unos segundos habia saltado sobre los Skull Mask, sonrió ante la perspectiva de que el reptil acabara el trabajo por ellos. No habria honor para ellos pero acabaria el trabajo y todos podrían haber vuelto a casa....estuviera donde estuviera.

Cuando el cocodrilo paró justo delante de los morros del viejo, sintió de nuevo lo que habia sentido al entrar en el valle, esa sensación empequeñecedora, el mundo crecia a su alrededor, el no era más que una pequeña hormiga hundiendose en las olas, siendo arrastrado y golpeado contra las corrientes, y temió terminar de la misma forma.

El ataque habia sido demasiado rapido y escupió el agua que habia tragado, la barca estaba completamente destrozada, observó como la criatura levantaba uno de los otros botes y lo partía en dos con un raptor aun dentro.

Nieve salió a su lado, agarrandose a una tabla pataleando, en una de sus patadas alcanzó a puño de hierro, hiriendoló en un gemelo. El agua se tornaba escarlata a su alrededor de la ira de la bestia.

-¡Lanzas! -exclamó uno de los piratas, los palos de madera eran practicamente inutiles contra el monstruo, impactaban en la armadura de piel que era su lomo y rebortaban dejando impune al cocodrilo.

-Tenemos que nadar -dijo el General, no lo dijo muy alto, pero los superviventes se lo tomaron como una orden y huyeron a la orilla.

Trató de seguirlos pero el muslo estaba desgarrado por Nieve Roja y le faltaba un brazo, asi que solo pataleo sin realmente moverse del sitio. Trató de tomar impulso con los trozos de madera, pero no logró mucho. Esuchó un grito de dolor rapidamente ahogado y sintió el agua moverse, sabia que se acercaba, no podia hacer más.

"Si voy a morir de una puta vez, mirare a la muerte a los ojos" y esos ojos eran azules y a la luz del sol de la tarde parecian brillar con una luz propia e intensa, se quedó quieto y espero a que se acercara, sin cerrar los ojos, moriria con honor, ya no tenía miedo. La criarura abrió sus enormes fauces y en las encias vió trozos de madera incrustrados y los dientes rojos por la sangre, suya y ajena, y el aliento no era precisamente el olor que queria llevarse cuando conociera a los dioses, si existian.

-¡Hazlo, joder! -rujió.

La lanza llegó inesperada, atravesó el ojo azul de la bestia, que saltó; el impulso de la ola lanzó a Puño de Hierro hacia atras, vió con el rabillo del ojo, mientras trataba de no ahogarse con el agua que habia tragado, otra lanza que se clavaba en el cocodrilo, esta vez en la parte inferior del cuello.

.
.
.

-¡Merezco esa piel tanto como tú! -exclamó Ánguila

-Tu no lo has matado -Caiman sonrió.

Estaban en la orilla, el cocodrilo habia roto sus botes y matado a unos cuantos hombres sureños, obreros y piratas, pero su número seguia siendo considerable.

El cadaver habia llegado a la orilla y Caiman no habia tardaro en desollarlo con sus garras, empezó por el vientre, donde la carne era blanda, y con las garras y a duras penas le arrancó un gran pedazo de las escamas del lomo, se echó inmediatamente el trozo de piel, con restos de carne incluidos, al hombro. Ánguila habia llegado a reclamar su parte y Caiman le habia golpeado en el ojo con los nudillos, así empezó la discusión.

-Yo le clavé esa lanza en el ojo, yo te permití matarlo -insistió Ánguila

-No diste el golpe el final, es cierto que has ayudado, puedes quedarte un diente como trofeo, la capa es mia.

Sombra se interpuso entre los dos.

-No estamos aqui por trofeos, estamos aqui por los Skull Mask, ahora, si hemos terminado con las peleas ¿donde estan? -preguntó Sombra

-Los he visto -dijo Lobo Rojo...Nieve, Nieve Roja, Lagarto se lo dijo- antes de que la bestia llegara estaban nadando a la orilla, no muy lejos de aqui, debemos seguir hacia el templo.

Era raro que el obrero colaborara, pero eso es lo que estaba haciendo. Se volvió hacia Ánguila, tras su conversación sobre los dragones suponia que era el unico al que podia acudir por respuestas.

-¿Por qué el cocodrilo no ha atacado a los Skull Mask y nos ha elegido en su lugar? -le preguntó en voz baja, no obstante la respuesta no fue precisamente satisfactoria.

-Yo...no lo sé, mi señora, nuna habia visto algo parecido. Tal vez tenga algo que ver con los dragones

-Por favor... -Caiman puso los ojos en blanco.

-No tenemos tiempo -decidió y alzo la voz- ¡partiremos hacia el templo, ahora! ¡si corremos les alcanzaremos!

-¿Y los heridos? -Puño de Hierro apareció entre la multitud, cojeando y lleno de sangre- ¿que pasa con los heridos?

Era cierto, no iban a avanzar con los heridos.

-Los heridos nos seguiran como puedan, nos encontraremos cuando hayamos acabado con los Skull Mask.

-¿Por qué no se quedan aquí los heridos? -preguntó Lobo...Nieve.

-¿Has considerado que podrian llegar al templo? -le rujió Sombra- no se que hay de verdad en las cosas que me han contado pero no quiero tomar riesgos innecesarios, y necesitaremos a todos los hombres.

Nieve asintió a regañadientes, como siempre. Dió la orden y los sureños, obreros y piratas que pudieron salieron corriendo entre los arboles, un tercio quedaron atras. Los bosques se hacian cada vez más espesos a medida que se acercaban al templo. El sol empezaba a esconderse y el rojo se convirtió en el protagonista, rojo, como fuego.

Pensó en el cocodrilo de ojos azules, pensó en los dragones de Ánguila, se acordó irremediablemente de las visiones del camino..sus padres, sabia que ese sueño era cierto, sabia que si sus padres vivieran temerian en lo que se habia convertido, se horrorizarian de las cosas que habia hecho. Recordaba sus primeras muertes, el sacerdote que le hacia la vida imposible...se sintió tan dulce en el momento, pero no pudo dormir por dos noches. Recordó su primer batalla, recordó la sangre de enemigos y compañeros, recordaba el estandarte del hadrosaurio sobre el campo dorado ondeando en el frente contrario...y recordó el dolor en las costillas cuando Mercenario la derrotó, no podia volver a pasar, no iba a volver a pasar.

-¿Que coño es eso? -el grito de uno de sus hombres la devolvió a la realidad. Vió a uno de sus soldados, gritando de dolor, no comprendiño por qué hasta que miró sus patas: una raiz se habia abierto paso entre su piel, sus musculos, su carne...y por el ruido hasta sus huesos.

Los gritos a su alrededor le indicaron que más hombres habian sido atrapados en aquella...¿trampa? sus ojos lo confirmaron, las raices los habian atrapado y se habian clavado atravesandolos lentamente.

Sintió un golpe de madera en la cara, y sin embargo cuando miró a su alrededor no habia ninguna rama, trató de andar pero unas raices habian aparecido y la habian apresado. Antes de que se diera cuenta, estaba atrapada, como en una jaula.

"Usalo cuando lo necesites, porque lo vas a necesitar" le habia dicho Lagarto, no sabia a que se referia hasta aquellas raices, trató de buscar el mechero en el saquito de plumas que le habia dado, y sin embargo recordó que se le habia hundido en el río... esperaba que las raices la trorturan, como hacian con sus hombres....esperó hasta que se hizo eterno. Lo que era seguro era que no podia moverse.

.
.
.

Se acercaban, miró hacia atras y vió a los sureños, obreros y piratas a sus espaldas, no sabia como habian escapado del cocodrilo, pero lo habian hecho. Hacia tiempo que no veia a la Sombra del Sur, y alli estaba de nuevo, sus ojos blancos, su capa de plumaje negro, sus dientes y su cara deformes.

No podian dejar de correr, el templo estaba ahí, si miraba atnteamente entre la espesura podia ver la puerta, justo como en sus visiones, ridiculamente pequeña para la enorme edificación.

Escuchó un ruido a su espalda, Ojos habia tropezado, se habia clavado un trozo de madera en el muslo en el ataque del cocodrilo y no podia correr como siempre corria. Águila y él se volvieron y lo agarraron, era un retraso que no se podian permitir, el Sur se acercaba, no daban señales de haberlos visto, pero él si los veia.

-Dejadme, os lo digo por enesima vez -dijo Ojos- os lo suplico, no llegareis sin mí.

-Y que les voy a decir a tus padres -bromeó Mercenario- "Oh, lo siento, señor, pero abandone a su hijo a que se lo comieran los perros", no, quiero a los Jinetes del Alba como aliados, no quiero que me cuelguen. Venga, vamos joder.

Lo levantaron entre los dos y trataron de escapar, se acercaban cada vez más...el templo...tan cerca y tan lejos.

No, no podian morir, no habiendo estado tan cerca del éxito, pero era cierto que la mirada acusadora de Sombra se posaba en su nuca

Y entonces lo escucharon, ese grito que cortó el aire, cuando se volvieron vieron algo que no pensaban ver: las raices salian del suelo, atrapando a los sureños y a los obreros, les atravesaban los costados, las patas, algunas fueron más atrevidas y acabaron con su vida más facilmente atravesandoles la cabeza.

La mayoria, sin embargo, se tomaron su tiempo, entraron en sus presos por las patas,y salian y volvian a entrar como parasitos, como serpientes invasoras. Sombra del Sur estaba atrapada tambien, pero las raices no la atravesaban por algun motivo.

Habian pasado por esa misma tierra, sobre esas mismas razones, fuera lo que fuera eso podria haberle pasado a ellos.

-No mireis -les dijo a Águila y a Ojos- no quereis verlo.

-Pero...-Águila empezó a decir algo

-¡He dicho que no mireis! ¡es una orden! -exclamó Mercenario, tan fuerte que sintió la mirada fria de Sombra del Sur clavandose en él, le habia visto.

Volteo a Ojos y a Águila para que no vieran el macabro espectaculo, sobrenautural y aterrador. Sintio entonces el tacto calido de las escamas de una mano que le rozaba.

-Venid con nosotros -le dijo una voz, era una sacerdotisa cubierta en una capa de seda roja, a su alrededor habia más sacerdotes y sacerdotisas- No todos estan heridos de muerte y las raices pronto cesarán.

Tardó un segundo el volver a la realidad, el templo estaba ahí y le llamaba, agarró a Ojos y Águila y siguió a los sacerdotes. Ojos tropezó un par de veces pero era rapidamente levantado por los sacerdotes.

No sabia como, no sabia cuando, pero cuando volvió la vista atras se encontraba en un claro al inicio del bosque, y delante suya se encontraba una puerta de aproximadamente cuatro metros, de forma triangular cortada por el techo, la piedra era de color dorado y en su interior brillaban las antorchas.

Observó que en las paredes del templo de forma piramidal habia ventanas que podian servir para vigilar y defender el templo cual fortaleza. Se quedó un rato embriagado por el poder que emanaba de aquel lugar que parecia sacado del más profundo de sus sue´ños.

-¿No vais a entrar, mi señor? -preguntó la sacerdotisa.

-No soy un señor -dijo él- solo soy un hombre que busca venganza.

Los sacerdotes se miraron, le hicieron un gesto para que entrara y eso hizo, la sala de entrada del templo tenia un techo enorme de piedra roja y en forma de cupula, varios dragones esculpidos volaban en circulos, en las paredes habia llamas pintadas y antorchas encendidas.

Caminó lentamente,  contemplando el tamaño y la majestuosidad de aquel lugar.

-Es enorme -comentó.

-¿Esto? -la sacerdotisa sonrió- esto es la entrada, no es más que un pequeño vistazo al poder de los dioses, al poder del fuego, nada que ver con lo que vereis a continuacion. Todo este templo esta a su desposición, mi señor.

-Creo que lo he dicho claramente, no soy ningun señ...

-Sois el heredero del Rey Loco, sois el enviado del fuego, hijo de guivernos, señor de los guivernos.

-¿Señor de los guivernos? -Mercenario frunció el ceño- he venido aquí para buscar respuestas, no para que me planteen preguntas.

-Y las tendreis, mi señor, las tendreis, si teneis la intención de seguirme...

Siguió a la sacerdotisa y miró a sus acompañantes, sonrió al ver sus reacciones, asombrados, no habian visto nada así, probablemente Águila hubiera visto construcciones parecidas en su ciudad natal, pero este lugar tenia algo diferente...algo mágico, sobrenatural.

Al final de la sala habia una puerta.

-No os separeis de mí -dijo la sacerdotisa- no quereis perderos en este lugar.

Abrió la puerta y vieron varias escaleras de caracol que partian del mismo lugar pero que circulaban en direcciones distintas. La siguieron por una de esas escaleras de caracol.

Parecia que habian subido diez mil escalones, le dolian los pies, Ojos casi se tropezaba pero el lugar en el que se encontraban parecia darle fuerzas.

Cuando terminaron de subir, habia varias puertas alineadas, la sacerdotisa los guió hasta la ultima puerta y la abrió.

-Este es lugar correcto -informó- cuidado con lo tocais...cuidad vuestra lengua, incluido usted, mi señor.

Entonces la abrió, y si pensaba que la entrada era fabulosa, aquella era una construcción digna de los dioses: una inmensa sala redonda de colores azules, el techo se alzaba sobre ellos a decenas de metros, habia esculpidas y dibujadas figuras en los azulejos del techo, pero no podian verlo desde donde estaban.

Habia sacerdotes por todas partes, encendiendo velas alrededor de la habitación, rezando limpiando.... y lo que realmente destacaba era la gigantesca estatua del dragón, esculpida con todos los detalles, incluidos las escamas. Era como el del sueño de Mercenario, el del guiverno y el dragón. Su cabeza alargada de teropodo enseñaba sus colmillos y encias de piedra, sus cuernos eran astas de ciervo y al principio del cuello se apreciaba una melena de pelo, en su espalda habia tres hileras de espinas unidas por una membrana que recordaba a la de un spinosaurus. Sus patas traseras eran cortas pero sus miembros delanteros eran dos enormes alas, extendidas en el suelo, en las cuales se apoyaba como un murcielago.

Mercenario casi pensaba que la criatura era de verdad hasta que advirtió que le faltaba color, no era más que una estatua, la mejor estatua que habia visto.

Un raptor gordo y viejo se acercó a él, vestido de rojo.

-Mi señor ha encontrado el camino.

-Él es el sacerdote supremo -explicó la sacerdotisa haciendo una reverencia.

-No hay necesidad de reverencias aquí, hija mia -dijo el sacerdote- no lo hacemos normalmente y no lo haremos ahora, no queremos dar una mala impresión al señor de los guivernos. Supongo que tendreis muchas preguntas ¿no, mi señor? bueno....dejeme que empiece por el principio.
Volver arriba Ir abajo
Spinosaurus marocannus
Spinosaurus Veterano
Spinosaurus Veterano
avatar

Mensajes : 1071
Fecha de inscripción : 20/08/2010
Edad : 15
Localización : Echando raíces

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Lun 06 Jun 2016, 1:04 am

Wow, gran capítulo Dinorev. Me pregunto que serán esas raíces... Y el cocodrilo, que parece que fue marcado como en Sombras de Mordor xD

_________________

"¿Es un tiranosaurio?"
"No, suena más grande"
Volver arriba Ir abajo
DinoRevolutionFan
Tyrannosaurus Adulto
Tyrannosaurus Adulto
avatar

Mensajes : 1352
Fecha de inscripción : 22/11/2011
Edad : 17
Localización : Nostromo

MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   Dom 19 Jun 2016, 9:18 pm

Off Topic-
Spinosaurus marconanus escribió:
Y el cocodrilo, que parece que fue marcado como en Sombras de Mordor xD

En realidad era algo más sutil, la pupila se volvió azul, algo como esto: http://st2.depositphotos.com/1984011/10072/i/110/depositphotos_100726052-Blue-cat-or-reptile-eye.jpg

-Off Topic off

Águila habia visto edificaciones sorprendentes, su ciudad, el hogar de los Rapaces, las estatuas de marmol blanco en la plaza, aguilas, buhos, halcones...recordaba los pilares de la ciudadela y los tres tronos en los que se sentaban el Gran Águila, el Gran Buho y el Gran Halcón.

No obstante cuando entró en esa sala de colores frios, iluminada por la luz de las velas y las ventanas en las paredes, los sacerdotes rojos, el suelo decordado con extraños dibujos que no lograba identificafar, ese techo en cupula perfectamente esculpido de azulejos preciosos y el enorme dragón de piedra que les rujia amenazante....se sintió en otro mundo. Habia visto cosas, las visiones, el cocodrilo, las raices...sin embargo fue al ver aquel lugar cuando se sintió en presencia de los dioses, si realmente existian.

Un raptor gordo y viejo, de plumas blancas y túnica roja, como parecia ser la costumbre, se les acercó

-Mi señor ha encontrado el camino -dijo con una voz debil

-Él es el sacerdote supremo -explicó la sacerdotisa que les habia guiado, haciendo una reverencia.

-No hay necesidad de reverencias aquí, hija mia -dijo el sacerdote- no lo hacemos normalmente y no lo haremos ahora, no queremos dar una mala impresión al señor de los guivernos. Supongo que tendreis muchas preguntas ¿no, mi señor? bueno....dejeme que empiece por el principio.

-Nuestros invitados estan cansados -dijo la sacerdotisa

-Oh, ¿donde quedaron mis modales? seguidme, tenemos la mejor comida y bebida de la isla.

Caminaron hasta el otro extremo de la sala, pasaron por debajo de las alas de la estatua del dragón, Águila se imaginó como deberian haberse visto si la bestia hubiera estado viva, rechazo los pensamientos imaginandose el terror que debia de haber causado "los dragones no son más que leyendas, no existen, no existieron, un cuento para asustar a los niños" se dijo.

-Hay más verdad en las leyendas de lo que crees, Águila Blanca -le dijo la sacerdotisa roja, adivinando sus pensamientos- ya has visto cosas que no creias posible.

-Cierto, pero nunca he visto un dragón -dijo Águila esceptica- ¿y tú?

-Los he visto en mis sueños, en mis visiones, los he visto en las llamas. He visto un dragón que vuela arrasando con todo lo que se cruzaba en su camino, he visto al dragón combatir a las criaturas de los mares.

Recordó su visión, el dragón luchando contra el kraken, no queria pensar mucho, no queria que la sacerdotisa supiera más de lo que ella queria que supiera "lo más probable es que ya lo sepa" se dijo a ella misma.

Cuando llegaron al otro extremo de la habitación no habia más que una pared, pero cuando el sacerdote la tocó, varias puertas se abrieron en la piedra, siguieron al sacerdote por una de las puertas y se encontraron en una habitación pequeña con una mesa rectangular de madera, la mesa ya estaba preparada, habia copas de vino y platos con carne cocinada y gratinada.

-Recetas humanas -el sacerdote sonrió.

-¿Como es posible que ya este todo preparado si acabamos de llegar? -preguntó Águila

-Oh, ¿es esa realmente tu mayor duda? -dijo el sacerdote con aire enigmático, Águila se cayó

La carne sabia dulce y el vino era el mejor que habia probado, el sacerdote no tardó mucho en empezar a hablar, gracias a los dioses.

-Hace mucho tiempo los dioses eran más respetados -empezó- todos eramos iguales ante sus ojos, indepentiemente de nuestra familia, creencia o aspecto. Ahora los creyentes que enseñan en las ciudades tienen de sacerdote solo el nombre, se creen jueces y verdugos, dignos de llevar la palabra divina, cuando lo cierto es que solo somos mensajeros, enviados para ver lo que los dioses nos deben decir. Y muchas veces los dioses ni siquiera son generosos, muchas veces miramos en las llamas y no podemos ver nada, pero otras veces....ah, las entrañas del dragón os lo mostraron ¿verdad? lo sentí, sentí que tomasteis ese camino.

-Era el único camino -le interrumpió Ojos.

-No, no lo era -el viejo negó con la cabeza y esbozó una sonrisa- hay muchas formas de entrar en este valle, pero ustedes escojisteis aquella. Y supongo que visteis las palabras fuera. Todos los caminos conducen al mismo destino, todos debemos morir, tarde o temprano nos llega a todos, incluso a los dragones, que durante millones de años lo evitaron. No obstante no es donde acabemos lo que importa, es el camino que tomemos para llegar hasta esos lugares. Usted, mi señor, sois el primogenito de aquel que llamaban el Rey Loco, hay gente en la Isla que cree que usted es quien deberia sentarse en el trono del sur, y no vuestro hermano, y sin embargo la razón por la que quieres su sangre no es la codicia, es la justicia.

-Venganza -corrigió Mercenario- llegué a convencerme a mi mismo hace un tiempo, me repetia varias veces que lo que perseguia era justicia. Pero eso terminó cuando la máscara se rompió, solo buscó venganza, el destino de la isla nunca me ha importado.

-¿Y que harás cuando termine tu venganza? -inquirió el viejo.

Mercenario abrió la boca para responder "vivir en paz, solo, el bosque" era lo que les habia dicho a ellos cuando aun eran Skull Mask, sin embargo su lider no respondió.

-El futuro es incierto -intervino la sacerdotisa- incluso las visiones en el fuego engañan a veces si uno no sabe interptretarlas.

-Y sin embargo esto si lo sabemos interpretar -continuó el viejo- cuando vuestro padre murió nadie recordaba su verdadero nombre, solo se le conocía como El Rey Loco; una vez Cara Cortada se sentó en el trono eliminó todo rastro del nombre de su familia, familia que aun es recordada por los eruditos, pero cuyo destino es desconocido gracias al Rey sin Nombre. A Cara Cortada le gustaba decir que su apodo era porque no queria se le reconociera con un apodo, como a su padre, sino por quien era de verdad. El Rey sin Nombre es un apodo ambiguo, la verdad, dado que fue él quien alteró la historia.

-Cara Cortada es un Guiverno -Águila ató los cabos- no sabia lo que era un guiverno, pero habia oido hablar de que habia una antigua familia sureña que llevaba ese nombre.

-Buena hora para decirlo -dijo Ojos.

-Si -el sacerdote aisntió- Guiverno de Cobre era su nombre real, pobre chico, se notaba la decepción de su padre, habia estado esperando un Guiverno de Oro que llevaria su casa a la grandeza pero su primogenito no era más que un albino, y segun las antiguas costumbres...un albino esta maldito...o eso creia él, el muy ingenuo, mi hermana era albina y ella era la gran sacerdotisa de este templo hasta que murió. Me estoy yendo por las ramas, disculpadme, el caso es que el Rey Loco sabia en su corazón que Cara Cortada no era su heredero, sabia que habia otro...y Cara Cortada tambien lo sabia, y eso usted ya lo conociais, mi señor.

-Interesante lección de historia ¿como encaja eso en mis visiones? -preguntó Mercenario.

-Eso lo averiguará usted al debido tiempo, nuevas visiones te seran entregadas y esas visiones tendrán un significado más...claro -dijo el viejo- el caso es que la familia de los Guiverno se remonta a mucho antes del Rey Loco, desde que renacimos en la Isla, por voluntad de los dioses. Estaba Alas de Pesadilla, conocido como El Primer Guiverno, aquel que unió a sus servidores bajo la bandera del guiverno dorado. Estaba Ocaso Negro, el Guiverno de hierro, aquel que se alzó sobre Sierpes, Rapaces y Elefantes y tomó lo que hoy día se conoce como el Sur...

-¿Y los Felinos? -interrumpió Ojos- los Felinos tambien eran de las grandes familias sureñas ¿no se arrodillaron ante Guiverno de Hierro?

-Los Felinos llegaron despues -explicó el sacerdote- de hecho, los Felinos son descendientes de Hojaverde, el hermano pequeño de Guiverno de Hierro, popularmente conocido en mis tiempos como El Guiverno Insurrecto, pues se reveló contra su hermano y formó su propio reino en los bosques, tomando el nombre de Tigre del Río e iniciando la familia de los Felinos. No se arrodilló ante los Guiverno, pero su hijo lo hizo, y su hijo fue quien se arrodilló ante Rapaz Letal, la Guiverno Emplumada, hija de un alguna señora de los Rapaces y Ocaso Negro. Ella era la madre del Rey Loco, el Asesino de Bastardos, el Guiverno de Sangre. Uno de los Guivernos acabó en la Guardia de los Mares, si no recuerdo mal, el hermano de Rapaz Letal, hijo de una Felina, se dice que los Guivernos eran poligamos aunque eso no lo puedo confirmar.

-Lo del Guiverno Insurrecto ¿significa que la sangre que corre por Mercenario tambien fluye a traves de mí? -preguntó Ojos, más curioso que emocionado, Águila si que se habria emocionado si se hubiera tratado de ella, significaria que parte de su familia aun seguia viva, aunque uno de ellos fuera un psicopata.

-Si, muchacho, es precisamente lo que signfica -respondió el viejo y luego se volvió a Mercenario- la casa de los Guivernos ha sido olvidada pero es vuestro deber hacerla brillar de nuevo...Guiverno Dorado.

-El dorado...el rojo...y el negro -susurró Mercenario- ¿que significa eso?

-Ahora que sabes que donde viene tu familia, creo que podemos hablar de lo que te trae hasta aquí -dijo el Viejo levantandose- hay una vieja leyenda, la leyenda de los tres guivernos, no, no me refiero a la familia de los Guiverno, me refiero a tres guivernos de verdad, parientes lejanos de los dragones. La leyenda que muchos creen que era una profecia. El Guiverno Dorado, el Guiverno Rojo y el Guiverno Negro.

-Y eso...¿que significa? -preguntó Mercenario.

-Aun no, debeis tener las fuerzas para lo que vereis -dijo el sacerdote.

Terminaron rapidamente de comer, ansiosos por saber la verdad de una vez por todas, no tardaron en encaminarse de nuevo a la sala principal. La puerta se cerró tras ellos y el sacerdote volvió a poner la mano en la pared, abriendolas todas

-Esa, la puerta del final a la derecha -señaló.

Todos avanzaron pero el sacerdote impidió el paso a Ojos y Águila

-Este es un viaje que el Guiverno Dorado debe emprender solo -fue lo que dijo- sus amigos deben esperar aquí.

-Son leales, vendrán conmigo -dijo Mercenario.

-No pasa nada -dijo Ojos- estaremos bien.

Águila habia querido decir lo contrario, ella tambien queria saber más del significado de sus visiones, queria entrar...pero ella no tenía nada que decir, no queria hacer enemigos. Mercenario asintió y desapareció en una niebla oscura, la puerta de piedra se cerró tras él.

.
.
.

La puerta se cerró tras él y se vió en vuelto en total oscuridad, no habia nada que ver, ni un fuego.

-¿Hola? -preguntó, aunque se dió cuenta de que eso habia sido imprudente

Dio un paso y sintió que no habia más suelo, y sin embargo continuó andando, en el aire, en el aire oscuro.

Una luz empezó a asomar, la luz de una vela, que se hacia cada vez más intensa. "Muestrame" pidió silenciosamente. La llama se convirtió lentamente en un pequeño dragón envuelto en llamas azules que voló hacia él.

-Así que has encontrado el camino, anciano -dijo sin mover los labios- las respuestas se te darán.

Inhaló aire y exhaló fuego al aire, tres antorchas se encendieron en una pared que acababa de aparecer, a cada lado izquierdo de una antorcha habia una puerta.

-Entra en la primera -le indició Colmillo Susurrante.

Mercenario se acercó y extendió la mano. Vaciló al principio pero giró el pomo y cruzó la puerta, adentrandose en el fuego, Mercenario volvió a sentir como sus ojos se quemaban, no su piel, solo sus ojos, ardian intensamente pero cuando fue a gritar el sonido se le ahogó en la garganta.

Vió entonces un mundo en llamas, pensó que era una ilusión traida por sus ojos en fuego, que pronto veria lo que fuera que debia ver en condiciones, pero el mundo seguía hundido en llamas. Y de esas llamas surgieron criaturas aladas que no tardó en identificar: dragones. Primero era simple fuego, luego el fuego se petrifico y finalmente la piedra solifico y se convirtió en piel y musculos, los dragones, los hijos del fuego, los hijos de los dioses.

Siguió su vuelo con los ojos, los siguió moviendose gracimente en el aire como so su enorme tamaño no fuera ningun impedimento. Cuando el dragon en el que se habia fijado bajó, se encontraba en un mundo distinto. Se posó en una montaña y dejó que el sol hiciera brillar sus escamas negras y azules y lanzó un poderoso rujido, podía ver un bosque, y de ese bosque cuellos largos surgieron, sauropodos o cosas parecidas.

Y no obstante un rujido desafiante surgió, más agudo. Y en el horionte, viniendo del sol, los guivernos llegaron, habria diez de ellos, una manada contra el dragón solitario que se habia adentrado en su territorio. Y las llamans chocaron las unas contra las otras, el rojo y el azul, el blanco y el negro.

El mundo cambiaba a sus pies, pero en el cielo, el dragón seguia luchando contra los guivernos, las criaturas menores morian, cambiaban se adaptaban, algunas se acercaban a observar el espectaculo de los titanes y morian en el fuego cruzado.

Los guivernos fueron muriendo bajo el fuego azul del dragón, mucho más poderoso. Pero un guiverno seguia volando. Recordó lo que venía a continuación: los dos gigantes alados subieron al cielo, subieron tanto como se les tuvo permitido y luego cayeron, agarrados el uno al otro, luchando, arañandose, mordiendose, y la sangre que caia de sus heridas se prendía.

Recordó el momento en que los dos titantes cayeron, recordó como la sangre de ambos se convertía en el sur y en el norte. Y sin embargo algo nuevo ocurrió esta vez: la sangre del dragón se volvió blanca y la sangre del guiverno negra, y ambas chocaron y se mezclaron, el simbolo que estaban formando Mercenario se lo sabia de sobra: el Ying y el Yang, pero este Ying y Yang no era un circulo, la forma que perfilaba era Isla Sorna.

Se encontró esta vez en la selva, y contempló como las enredaderas negras consumian el bosque tropical, recrordaba ese sueño, pero en su ultima visión el era el dragón, sin embargo esta vez se conformó con ver a la criatura en el cielo, acercandose a las enredaderas, estas luchaban con él y él lanzaba fuego, pero por más que luchara, las enredaderas le llevaban al suelo y le consimian junto al resto del bosque y la tierra, recordó que en su primera visión las plantas parasitas formaron la forma de la cara de su hermano, y el cielo era Sombra del Sur.

La imagen se fundió a negro y volvió a estar mirando las tres puertas y el cachorró de dragon se cernia junto a él.

-Lo has entendido ¿verdad?

-Sí -respondió Mercenario- ¿por qué me iba a importar el Norte? ¿por qué me iba a importar la reina Dragón? no le deseo ningun mal pero me da igual si gana ella o no ¿por qué he visto esas cosas?

-Porque eres un Guiverno -respondió la encarnación de su hija...no, no era ella, solo era una ilusión, lo era todo el tiempo- y es tu deber enmendar los errores de tus antepasados.

-Vine aquí a por respuestas -dijo Mercenario- tengo más visiones, un barco de velas negras, un raptor siendo asesinado por Cara Cortada y todo eso del Dorado, Rojo y el Negro, no has respondido todas.

-Los dioses no tienen todas las respuestas -el dragon hizo un gesto que recordaba a un encojimiento de hombros- pero tienes razón en una cosa: aun no has visto todo, simplemente no has sido paciente. Cruza la segunda puerta.

Hizo lo que se le dijo y volvió a sentir, una ver más, el ardor.

Pasó más rapido que la otra vez, probablemente por la costumbre

Volvió a ver el pasado, montañas cuyas laderas rebosaban vegetación y cuellos largos de sauropodos alzaban para bramar. Mercenario sintió que volaba observando el paisaje, pero ninguno de los animales parecia notar su presencia, su mente habia entrado pero su cuerpo no.

Águila habia visto edificaciones sorprendentes, su ciudad, el hogar de los Rapaces, las estatuas de marmol blanco en la plaza, aguilas, buhos, halcones...recordaba los pilares de la ciudadela y los tres tronos en los que se sentaban el Gran Águila, el Gran Buho y el Gran Halcón.

No obstante cuando entró en esa sala de colores frios, iluminada por la luz de las velas y las ventanas en las paredes, los sacerdotes rojos, el suelo decordado con extraños dibujos que no lograba identificafar, ese techo en cupula perfectamente esculpido de azulejos preciosos y el enorme dragón de piedra que les rujia amenazante....se sintió en otro mundo. Habia visto cosas, las visiones, el cocodrilo, las raices...sin embargo fue al ver aquel lugar cuando se sintió en presencia de los dioses, si realmente existian.

Un raptor gordo y viejo, de plumas blancas y túnica roja, como parecia ser la costumbre, se les acercó

-Mi señor ha encontrado el camino -dijo con una voz debil

-Él es el sacerdote supremo -explicó la sacerdotisa que les habia guiado, haciendo una reverencia.

-No hay necesidad de reverencias aquí, hija mia -dijo el sacerdote- no lo hacemos normalmente y no lo haremos ahora, no queremos dar una mala impresión al señor de los guivernos. Supongo que tendreis muchas preguntas ¿no, mi señor? bueno....dejeme que empiece por el principio.

-Nuestros invitados estan cansados -dijo la sacerdotisa

-Oh, ¿donde quedaron mis modales? seguidme, tenemos la mejor comida y bebida de la isla.

Caminaron hasta el otro extremo de la sala, pasaron por debajo de las alas de la estatua del dragón, Águila se imaginó como deberian haberse visto si la bestia hubiera estado viva, rechazo los pensamientos imaginandose el terror que debia de haber causado "los dragones no son más que leyendas, no existen, no existieron, un cuento para asustar a los niños" se dijo.

-Hay más verdad en las leyendas de lo que crees, Águila Blanca -le dijo la sacerdotisa roja, adivinando sus pensamientos- ya has visto cosas que no creias posible.

-Cierto, pero nunca he visto un dragón -dijo Águila esceptica- ¿y tú?

-Los he visto en mis sueños, en mis visiones, los he visto en las llamas. He visto un dragón que vuela arrasando con todo lo que se cruzaba en su camino, he visto al dragón combatir a las criaturas de los mares.

Recordó su visión, el dragón luchando contra el kraken, no queria pensar mucho, no queria que la sacerdotisa supiera más de lo que ella queria que supiera "lo más probable es que ya lo sepa" se dijo a ella misma.

-¿Y si esas visiones no se cumplen? -dijo de pronto, sin pensarlo.

-Siempre se cumplen -la sacerdotisa sonrió de forma misteriosa- pero no siempre en la forma que creemos, a veces interpretamos mal las imagenes de los fuegos, mas eso es culpa nuestra, no de los dioses.

Decidió no responder a eso, tenía aun muchas dudas sobre todo aquello.

Cuando llegaron al otro extremo de la habitación no habia más que una pared, pero cuando el sacerdote la tocó, varias puertas se abrieron en la piedra, siguieron al sacerdote por una de las puertas y se encontraron en una habitación pequeña con una mesa rectangular de madera, la mesa ya estaba preparada, habia copas de vino y platos con carne cocinada y gratinada.

-Recetas humanas -el sacerdote sonrió.

-¿Como es posible que ya este todo preparado si acabamos de llegar? -preguntó Águila

-Oh, ¿es esa realmente tu mayor duda? -dijo el sacerdote con aire enigmático, Águila se cayó

La carne sabia dulce y el vino era el mejor que habia probado, el sacerdote no tardó mucho en empezar a hablar, gracias a los dioses.

-Hace mucho tiempo los dioses eran más respetados -empezó- todos eramos iguales ante sus ojos, indepentiemente de nuestra familia, creencia o aspecto. Ahora los creyentes que enseñan en las ciudades tienen de sacerdote solo el nombre, se creen jueces y verdugos, dignos de llevar la palabra divina, cuando lo cierto es que solo somos mensajeros, enviados para ver lo que los dioses nos deben decir. Y muchas veces los dioses ni siquiera son generosos, muchas veces miramos en las llamas y no podemos ver nada, pero otras veces....ah, las entrañas del dragón os lo mostraron ¿verdad? lo sentí, sentí que tomasteis ese camino.

-Era el único camino -le interrumpió Ojos.

-No, no lo era -el viejo negó con la cabeza y esbozó una sonrisa- hay muchas formas de entrar en este valle, pero ustedes escojisteis aquella. Y supongo que visteis las palabras fuera. Todos los caminos conducen al mismo destino, todos debemos morir, tarde o temprano nos llega a todos, incluso a los dragones, que durante millones de años lo evitaron. No obstante no es donde acabemos lo que importa, es el camino que tomemos para llegar hasta esos lugares. Usted, mi señor, sois el primogenito de aquel que llamaban el Rey Loco, hay gente en la Isla que cree que usted es quien deberia sentarse en el trono del sur, y no vuestro hermano, y sin embargo la razón por la que quieres su sangre no es la codicia, es la justicia.

-Venganza -corrigió Mercenario- llegué a convencerme a mi mismo hace un tiempo, me repetia varias veces que lo que perseguia era justicia. Pero eso terminó cuando la máscara se rompió, solo buscó venganza, el destino de la isla nunca me ha importado.

-¿Y que harás cuando termine tu venganza? -inquirió el viejo.

Mercenario abrió la boca para responder "vivir en paz, solo, el bosque" era lo que les habia dicho a ellos cuando aun eran Skull Mask, sin embargo su lider no respondió.

-El futuro es incierto -intervino la sacerdotisa- incluso las visiones en el fuego engañan a veces si uno no sabe interptretarlas.

-Y sin embargo esto si lo sabemos interpretar -continuó el viejo- cuando vuestro padre murió nadie recordaba su verdadero nombre, solo se le conocía como El Rey Loco; una vez Cara Cortada se sentó en el trono eliminó todo rastro del nombre de su familia, familia que aun es recordada por los eruditos, pero cuyo destino es desconocido gracias al Rey sin Nombre. A Cara Cortada le gustaba decir que su apodo era porque no queria se le reconociera con un apodo, como a su padre, sino por quien era de verdad. El Rey sin Nombre es un apodo ambiguo, la verdad, dado que fue él quien alteró la historia.

-Cara Cortada es un Guiverno -Águila ató los cabos- no sabia lo que era un guiverno, pero habia oido hablar de que habia una antigua familia sureña que llevaba ese nombre.

-Buena hora para decirlo -dijo Ojos.

-Si -el sacerdote aisntió- Guiverno de Cobre era su nombre real, pobre chico, se notaba la decepción de su padre, habia estado esperando un Guiverno de Oro que llevaria su casa a la grandeza pero su primogenito no era más que un albino, y segun las antiguas costumbres...un albino esta maldito...o eso creia él, el muy ingenuo, mi hermana era albina y ella era la gran sacerdotisa de este templo hasta que murió. Me estoy yendo por las ramas, disculpadme, el caso es que el Rey Loco sabia en su corazón que Cara Cortada no era su heredero, sabia que habia otro...y Cara Cortada tambien lo sabia, y eso usted ya lo conociais, mi señor.

-Interesante lección de historia ¿como encaja eso en mis visiones? -preguntó Mercenario.

-Eso lo averiguará usted al debido tiempo, nuevas visiones te seran entregadas y esas visiones tendrán un significado más...claro -dijo el viejo- el caso es que la familia de los Guiverno se remonta a mucho antes del Rey Loco, desde que renacimos en la Isla, por voluntad de los dioses. Estaba Alas de Pesadilla, conocido como El Primer Guiverno, aquel que unió a sus servidores bajo la bandera del guiverno dorado. Estaba Ocaso Negro, el Guiverno de hierro, aquel que se alzó sobre Sierpes, Rapaces y Elefantes y tomó lo que hoy día se conoce como el Sur...

-¿Y los Felinos? -interrumpió Ojos- los Felinos tambien eran de las grandes familias sureñas ¿no se arrodillaron ante Guiverno de Hierro?

-Los Felinos llegaron despues -explicó el sacerdote- de hecho, los Felinos son descendientes de Hojaverde, el hermano pequeño de Guiverno de Hierro, popularmente conocido en mis tiempos como El Guiverno Insurrecto, pues se reveló contra su hermano y formó su propio reino en los bosques, tomando el nombre de Tigre del Río e iniciando la familia de los Felinos. No se arrodilló ante los Guiverno, pero su hijo lo hizo, y su hijo fue quien se arrodilló ante Rapaz Letal, la Guiverno Emplumada, hija de un alguna señora de los Rapaces y Ocaso Negro. Ella era la madre del Rey Loco, el Asesino de Bastardos, el Guiverno de Sangre. Uno de los Guivernos acabó en la Guardia de los Mares, si no recuerdo mal, el hermano de Rapaz Letal, hijo de una Felina, se dice que los Guivernos eran poligamos aunque eso no lo puedo confirmar.

-Lo del Guiverno Insurrecto ¿significa que la sangre que corre por Mercenario tambien fluye a traves de mí? -preguntó Ojos, más curioso que emocionado, Águila si que se habria emocionado si se hubiera tratado de ella, significaria que parte de su familia aun seguia viva, aunque uno de ellos fuera un psicopata.

-Si, muchacho, es precisamente lo que signfica -respondió el viejo y luego se volvió a Mercenario- la casa de los Guivernos ha sido olvidada pero es vuestro deber hacerla brillar de nuevo...Guiverno Dorado.

-El dorado...el rojo...y el negro -susurró Mercenario- ¿que significa eso?

-Ahora que sabes que donde viene tu familia, creo que podemos hablar de lo que te trae hasta aquí -dijo el Viejo levantandose- hay una vieja leyenda, la leyenda de los tres guivernos, no, no me refiero a la familia de los Guiverno, me refiero a tres guivernos de verdad, parientes lejanos de los dragones. La leyenda que muchos creen que era una profecia. El Guiverno Dorado, el Guiverno Rojo y el Guiverno Negro.

-Y eso...¿que significa? -preguntó Mercenario.

-Aun no, debeis tener las fuerzas para lo que vereis -dijo el sacerdote.

Terminaron rapidamente de comer, ansiosos por saber la verdad de una vez por todas, no tardaron en encaminarse de nuevo a la sala principal. La puerta se cerró tras ellos y el sacerdote volvió a poner la mano en la pared, abriendolas todas

-Esa, la puerta del final a la derecha -señaló.

Todos avanzaron pero el sacerdote impidió el paso a Ojos y Águila

-Este es un viaje que el Guiverno Dorado debe emprender solo -fue lo que dijo- sus amigos deben esperar aquí.

-Son leales, vendrán conmigo -dijo Mercenario.

-No pasa nada -dijo Ojos- estaremos bien.

Águila habia querido decir lo contrario, ella tambien queria saber más del significado de sus visiones, queria entrar...pero ella no tenía nada que decir, no queria hacer enemigos. Mercenario asintió y desapareció en una niebla oscura, la puerta de piedra se cerró tras él.

.
.
.

La puerta se cerró tras él y se vió en vuelto en total oscuridad, no habia nada que ver, ni un fuego.

-¿Hola? -preguntó, aunque se dió cuenta de que eso habia sido imprudente

Dio un paso y sintió que no habia más suelo, y sin embargo continuó andando, en el aire, en el aire oscuro.

Una luz empezó a asomar, la luz de una vela, que se hacia cada vez más intensa. "Muestrame" pidió silenciosamente. La llama se convirtió lentamente en un pequeño dragón envuelto en llamas azules que voló hacia él.

-Así que has encontrado el camino, anciano -dijo sin mover los labios- las respuestas se te darán.

Inhaló aire y exhaló fuego al aire, tres antorchas se encendieron en una pared que acababa de aparecer, a cada lado izquierdo de una antorcha habia una puerta.

-Entra en la primera -le indició Colmillo Susurrante.

Mercenario se acercó y extendió la mano. Vaciló al principio pero giró el pomo y cruzó la puerta, adentrandose en el fuego, Mercenario volvió a sentir como sus ojos se quemaban, no su piel, solo sus ojos, ardian intensamente pero cuando fue a gritar el sonido se le ahogó en la garganta.

Vió entonces un mundo en llamas, pensó que era una ilusión traida por sus ojos en fuego, que pronto veria lo que fuera que debia ver en condiciones, pero el mundo seguía hundido en llamas. Y de esas llamas surgieron criaturas aladas que no tardó en identificar: dragones. Primero era simple fuego, luego el fuego se petrifico y finalmente la piedra solifico y se convirtió en piel y musculos, los dragones, los hijos del fuego, los hijos de los dioses.

Siguió su vuelo con los ojos, los siguió moviendose gracimente en el aire como so su enorme tamaño no fuera ningun impedimento. Cuando el dragon en el que se habia fijado bajó, se encontraba en un mundo distinto. Se posó en una montaña y dejó que el sol hiciera brillar sus escamas negras y azules y lanzó un poderoso rujido, podía ver un bosque, y de ese bosque cuellos largos surgieron, sauropodos o cosas parecidas.

Y no obstante un rujido desafiante surgió, más agudo. Y en el horionte, viniendo del sol, los guivernos llegaron, habria diez de ellos, una manada contra el dragón solitario que se habia adentrado en su territorio. Y las llamans chocaron las unas contra las otras, el rojo y el azul, el blanco y el negro.

El mundo cambiaba a sus pies, pero en el cielo, el dragón seguia luchando contra los guivernos, las criaturas menores morian, cambiaban se adaptaban, algunas se acercaban a observar el espectaculo de los titanes y morian en el fuego cruzado.

Los guivernos fueron muriendo bajo el fuego azul del dragón, mucho más poderoso. Pero un guiverno seguia volando. Recordó lo que venía a continuación: los dos gigantes alados subieron al cielo, subieron tanto como se les tuvo permitido y luego cayeron, agarrados el uno al otro, luchando, arañandose, mordiendose, y la sangre que caia de sus heridas se prendía.

Recordó el momento en que los dos titantes cayeron, recordó como la sangre de ambos se convertía en el sur y en el norte. Y sin embargo algo nuevo ocurrió esta vez: la sangre del dragón se volvió blanca y la sangre del guiverno negra, y ambas chocaron y se mezclaron, el simbolo que estaban formando Mercenario se lo sabia de sobra: el Ying y el Yang, pero este Ying y Yang no era un circulo, la forma que perfilaba era Isla Sorna.

Se encontró esta vez en la selva, y contempló como las enredaderas negras consumian el bosque tropical, recrordaba ese sueño, pero en su ultima visión el era el dragón, sin embargo esta vez se conformó con ver a la criatura en el cielo, acercandose a las enredaderas, estas luchaban con él y él lanzaba fuego, pero por más que luchara, las enredaderas le llevaban al suelo y le consimian junto al resto del bosque y la tierra, recordó que en su primera visión las plantas parasitas formaron la forma de la cara de su hermano, y el cielo era Sombra del Sur.

La imagen se fundió a negro y volvió a estar mirando las tres puertas y el cachorró de dragon se cernia junto a él.

-Lo has entendido ¿verdad?

-Sí -respondió Mercenario- ¿por qué me iba a importar el Norte? ¿por qué me iba a importar la reina Dragón? no le deseo ningun mal pero me da igual si gana ella o no ¿por qué he visto esas cosas?

-Porque eres un Guiverno -respondió la encarnación de su hija...no, no era ella, solo era una ilusión, lo era todo el tiempo- y es tu deber enmendar los errores de tus antepasados.

-Vine aquí a por respuestas -dijo Mercenario- tengo más visiones, un barco de velas negras, un raptor siendo asesinado por Cara Cortada y todo eso del Dorado, Rojo y el Negro, no has respondido todas.

-Los dioses no tienen todas las respuestas -el dragon hizo un gesto que recordaba a un encojimiento de hombros- pero tienes razón en una cosa: aun no has visto todo, simplemente no has sido paciente. Cruza la segunda puerta.

Hizo lo que se le dijo y volvió a sentir, una ver más, el ardor.

Pasó más rapido que la otra vez, probablemente por la costumbre

Volvió a ver el pasado, montañas cuyas laderas rebosaban vegetación y cuellos largos de sauropodos alzaban para bramar. Mercenario sintió que volaba observando el paisaje, pero ninguno de los animales parecia notar su presencia, su mente habia entrado pero su cuerpo no.

Una sombra alada pasó rapidamente a su lado, a penas le dio tiempo ver lo que era, pero lo sabia. La criatura volvió exhalando una serpiente de fuego a su paso, un enorme guiverno, más grande de los de sus otras visiones, viejo, lleno de cicatrices, sus cuernos lisos eran tan grandes que median dos velociraptores el uno sobre el otro. Sus alas estaban tan dañadas que se preguntó como podia volar y su fuego era tan intenso que mirarlo le provocaba ceguera. Pero lo que más destacaba era el rojo carmesí de sus escamas, que le daba el aspecto de estar en carne viva.

Se dejó llevar por su visión y siguió a la criatura voladora, tan enorme que estaba seguro que desde el suelo taparia la luz solar. La inmensa bestia volvó sobre montañas, ríos, llanuras, desiertos, selvas, sabanas, todo lo que encontró, y lo redujo a cenizas, cuando Mercenario pudo ver sus ojos, estos tambien eran rojos y le daban un aspecto de desquiciado, de un animal que no pensaba con claridad, que solo queria ver arder el mundo bajo sus pies. Y sin embargo en sus ojos encontrño tambien el miedo, un miedo que no se podía explicar, el miedo de alguien que pensaba que todo el mundo estaba en su contra.

Entonces sintió que su mente se alejaba y se dirigia a una montaña de roca desnuda, una cueva gigante cubierta por las nubes, y en la entrada se posaba otro guiverno, pero este era diferente, un guiverno cubierto de escamas doradas y aspecto majestuoso, el rey del mundo, y en lugar de tapar el sol, como el otro, brillaba con luz propia. El guiverno se adentó en la cueva a los pies de la gran montaña, era una cueva espaciosa, tan espaciosa como lo podia ser la guarida de un dragón.

-¿Por qué vienes, joven? -dijo una voz oscura, metálica, que sonaba como dos personas hablando a la vez.

-Sabia que aquí no habia ningun dragón -el guiverno dorado no movia los labios, pero aquellas palabras le pertenecian- busco al exiliado.

-Has venido muy lejos buscando tu muerte -le respondió la otra voz.

-No busco mi muerte, aunque si ha de ocurrir lo aceptaré gustoso, busco justicia -insistió el dorado.

-¿Justicia? ¿y para quien quiere justicia el joven caballero de armadura dorada?

-Para el Guiverno Rojo

-Dicen que no es muy noble matar a la sangre de tu sangre, es una regla entre los guivernos.

-Si, tienes razón, pero los guivernos somos animales de manada, no lobos solitarios, tu te criaste entre dragones.

-Lo hice, y aprendí bastantes cosas.

-Cosas relacionadas con él, supongo, tu lo conoces mejor que nadie

Mercenario escuchó pasos, pasos que se acercaban al guiverno dorado, pasos en la oscuridad de una criatura adentrandose entre la luz. Cuando la criatura se dejó ver, Mercenario decidió que no habia visto nada más retorcido. Era un guiverno de color negro, escamas decayentes, entrado en años, pero lo que más sobresalia es que tenía dos cabezas, una de ellas tenia un aspecto noble y joven, la otra deforme y quemada, ciega de un ojo o tal vez de los dos.

-¿Y que podrias ofrecerme tú a cambio de esta información sobre nuestro...pariente común?

-Redención -el Guiverno dorado no se dejó intimidar por el aspecto de la otra bestia- lo que más buscas en este mundo, poder morir sabiendo que has hecho algo bien.

El guiverno de las dos cabezas agachó la cabeza noble pero la deforme siguió mirando fijamente al recien llegado.

-Crees saber muchas cosas ¿no es así? -dijo, solo la cabeza deforme.

-Creo saber que te retiraste a esta cueva por miedo a ti mismo, porque te repudiabas, repudiabas como habia sido tu vida y desearias haberla empleado de una mejor manera....y te culpas de aquella gran tragedia.

La cabeza deforme se lanzó sobre el guiverno dorado con los dientes extendidos como serpientes pero se paró a pocos centimetros, humo emanaba de sus orificios nasales y de su boca,; el dorado no se inmutó.

-Tienes razón, tienes toda la jodida razón -quien habño fue la cabeza noble- te ayudaré a luchar contra el Guiverno Rojo, te ayudaré a poner fin a su reinado de terror...y ayudaré a ahorrarle el sufrimiento de la vida que vive.

Mercenario pestañeó y en un abrir y cerrar de ojos, literalmente, contempló al Guiverno Rojo en la cima de una montaña, rujiendo al aire y extendiendo sus alas, la lluvia caia a su alrededor y las gotas se evaporaban cuando se acercaban a su cuerpo, los truenos caian a sus espaldas, y los otros dos guivernos se acercaban a él.

-Ha pasado mucho tiempo, viejo amigo -le echó en cara el Guiverno Rojo al bicefalo, la voz que salia de su mente era la voz...de Cara Cortada- te ofrecí una oportunidad, podiasmos compartir este mundo nuevo que hemos creado, juntos lo quemariamos hasta los cimientos y volveria a alzarse de las cenizas, y elegiste la soledad, la oscuridad, la vida de un dragón. Eres una verguenza para nuestra familia.

Los otros dos guivernos no respondieron con palabras sino con llamaradas, el Guiverno rojo las esquivó y el fuego consumió el pico de la montaña.

-Si tanto deseais morir, que así sea -concluyó el Guiverno Rojo lanzandose contra ellos, era mucho más grande, mucho más poderoso. Su fuego brillaba con mucha más intensidad y parecia más peligroso.

Los otros dos guivernos, más pequeños, se acoplaron a él como moscas a un cadaver, clavandole las garras, escupiendo fuego, mordiendo...el rojo se los quitaba de encima y estos volvian, pero cada vez más debiles.

El Rojo llevó la pelea a Tierra, impactando con un bosque, los otros dos guivernos se posaron sobre él, como aves rapaces sobre un conejo, pero al parecer eso era lo que el Rojo queria, tomó con la boca al dorado y lo empujó a tierra. El Negro le mordia con una cabeza y le incineraba con la otra, no servia de mucho.

El Negro buscaba los puntos más debiles bajo la coraza roja de su enemigo, finalmente le mordió con sus dos cabezas en el cuello y bajo su mandibula. El Rojo rujió de dolor cuando la sangre fundida salió de su cuerpo. En un ataque de ira cerró sus allas y las volvió a extender, el guiverno negró salió despedido llevandose por delante la piel y la carne del rojo, que habia quedado con las marchas de garras y dientes en el cuello y en la mandibula.

El Dorado saltó sobre él y cerró sus mandibulas sobre sus cuernos, aunque habia pensado en cerrarlos sobre su cuello, se retorció con fuerza y arrancó uno de los cuernos de cuajo, entero, llevandose la carne por delante. El Rojo extendió su cuello como una serpiente y sus dientes se contraron con la columna vertebral del dorado, junto con la carne, los musculos, los tendones, las venas, las arterias.

-Has cometido un grave error -dijo la voz del Rojo- has volado demasiado cerca del Sol.

Lo soltó de subito y cayó al suelo, el Negro lo habia mordido en el muslo y lo habia tirado, pero ahora solo tenía una cabeza, la cabeza noble. La deforme habia desaparecido como si no hubiese existido. Duró poco aquella vision del Guiverno Negro, pues el Rojo atacó su craneo, mordió con fuerza como si de un tiranosaurio se tratase, y Mercenario escuchó el sonido de sus huesos fracturarse.

El cadaver negro cayó en el barro y la sangre prendió, todo el cuerpo prendió de pronto, en llamas. El Rojo enseñó los dientes ante aquella imagen "casi parece sonreir" advirtió Mercenario.

Pero la bestia roja estaba demasiado inmersa en la imagen de su enemigo en las llamas, parecia deleitarse con solo ver dicho fuego y le deleitaba ver el fuego derretir la carne; y le dió la espalda a su enemigo: el Guiverno Dorado saltó sobre él y con un movimiento rapido de sus patas extendió las heridas dejadas por el negro y el Rojo cayó al suelo derrotado.

Y sin embargo, la criatura que antes imponia, que parecia no tener piedad ni compasión, se mostraba, en los pocos segundos que le quedaban de vida, vunlerable, como si se abriera de verdad al mundo y lo viera por primera vez como es

-Por fin...-dijo su voz desvaneciendose, y su cadaver tambien ardió.

La imagen se fundió a negro de nuevo.

-El Guiverno Dorado reinó en lugar del Rojo -dijo Colmillo Susurrante- el sacrificio del Guiverno Negro no fue en vano

-No me parezco en nada al Guiverno Dorado, no soy noble, no soy el caballero de armadura dorada, soy un mercenario, un asesino a sueldo, no puedo olvidar mi pasado.

-Y sin embargo eres el unico otro Guiverno con vida, aparte de Cara Cortada -insistió su hija, convertida dragón- eres el heredero ¿quien va a ser el Guiverno de Oro sino tú?

-No lo sé, eso que he visto fue una locura -respondió friamente, con toda la sinceridad del mundo- guivernos luchando entre ellos, diciendose frases que parecen de cuentos para niños, eso es lo que parece: una historia para niños, de las que se les cuentan antes de dormir.

-No todos los padres cuentan esas cosas antes que morir -dijo Colmillo

-Por suerte para tí, los unicos que me sabia eran los de miedo -dijo Mercenario esbozando lo que, viniendo de él, se asemejaba a una sonrisa- pero no encuentro nada util en la historia de los tres guivernos, si solo quedamos yo y mi hermano ¿quien es el Negro? ¿por qué tenía todas las cabezas?

-El futuro es incierto aun para los dioses, lo que has visto es el pasado, una historia que volverá a repetirse, si los dioses compartieran toda la información, tal vez estarian dañando ese futuro que debe pasar. Y el futuro es lo que te espera adelante.

Mercenario entró en la tercera puerta, ni siquiera notó las llamas esta vez, pero vió las imagenes.

El valle se llenó de oscuridad, una sombra que lo cubria todo, pero del templo salía una luz azul brillante

-La muerte nos llega a todos, aun no has superado la muerte de la que fue Colmillo Susurrante -era irónico escuchar la voz de Colmillo decir esas palabras- y sin embargo muchos más moriran antes de que esto acabe.

Gotas de sangre dibujaron la forma de la sonrisa que habia visto en otras visiones, y una vez más vió al raptor degollado, una vez más no sabia quien era.

-Quiero respuestas -insistió Mercenario- ¿quien va a morir?

-No importa, sea quien sea el que perezca tendrás que aceptarlo, no será culpa tuya, como no fue culpa tuya la muerte de Colmillo.

-¿Asi que todo esto no es más que un puto sermón? ¿para eso he venido aquí?

-Has venido aquí a por la verdad, a por sabiduria, eso es lo que te estamos proporciando.

-¿Y que se supone que haga, quedarme de brazos cruzados mientras alguien cercano muere?

-Solo la muerte puede pagar la vida, un sacrificio por el bien común.

Vio una fortaleza sureña, su arquitectura era extraña, vió como si hubiera madrigueras o algo parecido. A las afueras las banderas ondeaban, podia ver un parasaulophus blanco corriendo y lanzando un bramido sobre un campo de color dorado.

-Tendrás aliados, tendrás un ejercito....

Volvió a ver ese barco de banderas negras en el rio, habia neblina pero esta se empezó a dispiar, y en las banderás observó un craneo humano rojo con tentaculos por dientes sobre un campo negro.

-Y te ganarás muchos enemigos.

Vio varias caras que no reconocia, habia un raptor alto y delgado que jugueteaba con una moneda, otro con un parche en el ojo derecho, un teropodo gigante de ojos rojos, un raptor de plumas grises y azuladas...

-No confies del todo en tus instintos, muchas veces nada es lo que parece.

Y por ultimo vio un estandarte que no conocia: un guiverno dorado de alas extendidas con el cuello estirado sobre un campo verde, y por el otro lado reconoció el estandarte del rey loco: el guiverno rojo vuelto sobre si mismo en un fondo negro.

-La rueda ha empezado a girar, nada puede pararla ya -dijo Colmillo- ¿rechazarás este don y volverás a las sombras o aceptarás tu destino y alzarás tus alas?

Mercenario dobló la mandibula y miró detras suya, habia una batalla a sus pies, raptores morian en ambos bandos y la fortaleza de piedra se caia.

-Mataré a Cara Cortada -dijo Mercenario- le perdoné la vida una vez y todo lo malo que ha pasado desde entonces ha sido culpa mía. Cumpliré mi deber, no soy un buen lider, sería un patético rey...pero aceptaré mi destino, aceptaré las alas doradas que los dioses me ofrecen, gobernaré mejor que los reyes que me predecieron.

-El destino del Guiverno de Oro no es reinar, su destino es salvar la Isla -dijo Colmillo- como bien he dicho antes, debes enmendar los errores del pasado, debes arrodillarte ante la Reina Dragón, ayudarla a gobernar.

Aquello pilló por sorpresa a Mercenario, pero tenía sentido, mucho más sentido, y le parecia mucho más viable que gobernar. No le caian bien los norteños, pero los sureños eran mucho peores, asi habia sido su experiencia.

-Así haré -dijo de pronto- haré lo que sea que deba hacer, lo unico que quiero es la cabeza de mi hermano y vivir los ultimos años que me quedan en paz.

-Y se te concederá -dijo Colmillo, las luces se apagaron y una puerta se abrió tras él: la puerta de piedra.

Salió y se reencontró con los dos sacerdotes, Águila y Ojos.

-¿Y bien? ¿que has visto? -preguntó Águila curiosa

-He visto nuestro proposito, la razón por la que debemos hacer lo que vamos a hacer -dijo Mercenario- y he visto el camino que debemos tomar

.
.
.

Sombra despertó cuando los obreros montaban un campamento.

-Has tenido suerte, sureña, no todos saben cortar las raices de forma correcta -dijo Nieve Roja a su lado- ahora tu y tu albino me debeis una.

Se levantó, estaba en una camilla en el suelo, le dolía el cuerpo por la presión de las raices pero habia salido mucho mejor parada que los demás. La mayoria tenía un tobillo atravesado o una mano, sin embargo algunos murieron de la forma más desagradble y los obreros estaban quemando los cuerpos.

-¿Y los Skull Mask? -preguntó Sombra.

-Los cabrones han entrado -respondió Nieve con un rujido- no podemos hacer nada, he enviado un microraptor a Colina Ardiente, lo entenderan.

-¿A que te refieres, obrero?

-Los heridos se curaran, pero después volveremos sobre nuestros pasos, será un camino largo pero llegaremos de nuevo a la ciudad.

-Hemos llegado muy lejos para parar ahora.

Nieve Roja se rió.

-¿Conoces la historia humana de la ballena blanca? no me la sé ahora entera, pero es una de las favoritas del albino, él se la contó a mi padre y mi padre a mí, aunque no presté mucha atención. El protagonista de esa historia se obsesionó con la ballena y se hundió con ella. Que me corten el cuello si no te has obsesionado con esos locos de máscaras de hueso, no pueden hacernos más daño, ¿por qué preocuparse de ellos? los Jinetes del Alba atacan en las proximidades de Colina Ardiente, matan a las caravanas y evitan el transporte de suministros, además de matar a nuestros exploradores, son ellos a los que deberiamos perseguir.

-Los Skull Mask surgieron de la nada, ¿por qué no lo iban a hacer de nuevo?

-Porque se han derrumbado, como obrero puedo decirte lo frustante que es construir algo para que de pronto alguien lo tire, ese edificio al que habias puesto tanto esmero y detalle, cuando hay que reconstruirlo ese esmero se sustituye con furstración, y creeme cuando te digo que eso retrasa mucho las cosas.

-Tienes razón sobre eso -le concedió Sombra- pero no perseguimos a meros fugitivos, sé que tienen un plan, se que ese plan involucra al templo, ¿has visto lo mismo que yo, obrero? raices que se alzaban por si solas y mataban a mis soldados, cocodrilos gigantes de ojos azules que eligen selectivamente a sus presas....

Y la visión con sus padres, pero no le iba a decir eso a Nieve.

-Razón de más para salir por patas.

-No, razón de más para luchar.

Se puso en pie y rujió para captar la atención de sus soldados, que se volvieron hacia ella

-Se que habeis perdido la fe en nuestra causa, se que pensais que malgastamos hombres y suministros en persegir fugitivos. Pero esta vez nos enfrentamos a un enemigo mucho más poderoso que cualquiera que nos hayamos enfrentado. Habis visto lo que ese templo es capaz de hacer. Cortad los arboles, reunid madera, encontrad piedras, cuanto más grandes mejor, quiero que construyais las mejores armas asedio que el Sur haya visto jamás, quiero que hagais orgulloso a nuestro rey reduciendo a escombroes este simbolo de una sociedad ya pasada. Quiero que paseis por vuestras garras a cada raptor enemigo que encontreis. Estad preparados para lo peor, no sabemos que más sorpresas nos ha preparado el Valle. Preparaos para luchar, luchad por vuestro pais, luchas por vuestro rey y lo más importante, luchad por vosotros.

Se hizo un silencio al principio y Sombra temió no haber inspirado el mensaje correcto, le invadió una sensación de verguenza, de fracaso, la costilla rota una y otra vez.

Hasta que sonaron los gritos de guerra, ovacionaban al rey, al reino, a sus hogares. Esuchño por el fondo que uno o dos girtaba su nombre, lo cual le produjo un extrao sentimiento de orgullo que no habia sentido en mucho tiempo.

-¿Estarán los obreros con nosotros? -preguntó, pero no hacia falta preguntar, eufóricos se pusieron manos a la obra, tomaron sierras humanas y empezaron a tumbar los arboles, era dificil sin allosaurus ni sauropodos pero lo hacian.

Nieve Roja la miró con una mezcla de respeto y otra de desprecio.

-Sí, lucharemos -dijo al fin resignado- pero si no salgo de esta me aseguraré que nadie tampoco ¿eh? ja ja.

A Sombra le bastaba con eso, echó una mirada de nuevo al templo, que se alzaba hasta donde no cabia la visión, por un momento al pestañear vió como el templo se derrumbaba y ardía.

"Mira,viejo loco" pensó en el sacerdote de Nido de Viboras "tanto te gustaban esos dioses tuyos y ahora van a acompañarte donde quiera que estes, me lo deberias agradecer"
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Máscara de Venganza   

Volver arriba Ir abajo
 
Máscara de Venganza
Volver arriba 
Página 4 de 4.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
JURASSIC PARK :: Alambrada principal :: Jaula del dilophosaurio-
Cambiar a: